El agua protagoniza el día, lo llena todo de su líquido perfil. Mansedumbre gris tras los cristales, un efecto semi oscuro de mañana que no es capaz de elevar una luz. No aparece el mordisco del sol, solo el romo color de las nubes arriba. Parece que estamos en el franquismo: todo gris. Pero quizás a la tarde, si todo va bien, el sol saldrá un poco para recordarnos que sigue allí, detrás del cielo amargo y oscuro que se ha levantado hoy con nosotros. Los astros importantes como el sol no dejan de brillar aunque haya nubes. Nosotros, aunque seamos una repetición de ayer, no dejamos tampoco de brillar: somos un poco etéreos, somos astros de una luz que ilumina corazones, somos algo espiritual. Nosotros no nos dejamos humillar por las nubes de la vida, salimos al paso, ponemos un tope, sacamos la cara. Nosotros somos como el sol muchas veces: apetecible, caliente, brillante.
Lucha y obtendrás.
Lucha para sacar de ti el fulgor de lo humano.
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