martes, 31 de agosto de 2021

Vaya papelón están haciendo los ministros de Sánchez a los que, astuto, arroja a las preguntas de los periodistas para decir lo poco que saben de cómo va España. La ministra Ribera se ha quemado con el precio de la luz, pero no se asusta porque cree que en 2050, una energía limpia y barata lucirá en los hogares españoles. La ministra Montero, cabeza de ajo, anda con la ley trans, con la ley de libertad sexual, con la ley del sí es sí y con la ley LGTBI. Pero yo no me quiero creer que en España haya 10 millones de homosexuales. Con lo histéricos que son los homosexuales (los que yo he conocido) esto sería un manicomio. Escrivá, el otro ministro que quiere cuadrar cuentas de la Seguridad Social, no creo que haga creer a los del baby boom que van a cobrar un pensión digna. Y así todo. Lo que hace Sánchez es hacerse la foto como si fuera un líder mundial de la repatriación de Afganistán, que más bien es la crónica de un desastre y decir que podemos quitarnos la mascarilla y vacuna, vacuna y vacuna y volver a pasar la pelota, no ya a sus ministros, sino a las comunidades autónomas que no pueden vulnerar derechos fundamentales. Sánchez no aparecerá otra vez ante los medios hasta que se haya repartido el monto del regalo de los millones de Europa y diga, hinchado como un pavo: España está en la Champions Ligue, como dijo aquel cenutrio al que imita muy bien y aún lo sobrepasa. Y también dirá algún día que España es un concepto discutido y discutible y algunas lindezas más para que se nos haga el cuerpo a semejante hábito.

 Hoy es el último día de un mes agridulce, ni bueno ni malo. No bueno porque no me he podido bañar en el mar, mi gran deseo y no malo porque he vivido experiencias, digamos, positivas. He ayudado en el pueblo lo que he podido y aquí, en Majadahonda, también. Me he reconciliado un poco con mi hermana pero no olvido. En fin, podemos decir que el mes me ha servido para darme yo cuenta de lo que soy en la familia. Estoy deseando que llegue la rutina para ponerme a escribir en mis historias (proyectos los llaman ahora). No publicaré nada al precio que está la publicación (siempre paga el propio escritor), no he recibido ni un céntimo de mi obra "El profesor enfermo", de lo que deduzco que los de Opera Prima, los que me publicaron el libro, son unos sinvergüenzas. Un día voy a llamarlos, a ver qué me dicen y no espero que me digan que "no han recibido pedidos" de una mala ostia que tira para atrás. Pero bueno, de aprovechados está el mundo lleno. Yo tengo publicada mi obra y si ha tenido éxito o no, ya veré o no lo veré nunca pues nadie me llama. Escribir en España es llorar, ya lo dijo Larra.


lunes, 30 de agosto de 2021

 A lo mejor en otro país yo hubiera sido socialista pero en España me niego a ser socialista. Por la historia del socialismo en España, de lo que he leído de sus dirigentes y cómo entró su fundador en el parlamento diciendo que lo que no consiguiera su partido en el parlamento, lo conseguiría en la calle por la violencia. Esa ha sido la tónica del socialismo en España. Algo de la calle, violento, ha entrado en el parlamento para que los socialistas vencieran en las urnas. Otra cosa que me echa para atrás del socialismo español es que unos socialistas asesinaron a Calvo Sotelo, jefe de la oposición a las izquierdas previos días antes del golpe de estado de Mola y Franco (así que no vale decir que Franco actuó así como así). Primero hubo un magnicidio; y el primero en intervenir fue Mola, no Franco, creo. Así que el golpe dado a la "democracia" de la II república no fue gratuito, estuvo condicionado por ese magnicidio: el que quiera que lea "Camilo 1936", de Camilo José Cela y a lo mejor lo entiende. Porque otra cosa que me fastidia de los socialistas es que cualquier cosa que hacen está bien y no admite crítica. Sin embargo, cualquier cosita que haga el partido contrario ya es excusa para que dimita el dirigente en el cargo. Los socialistas españoles tienen la piel muy fina, son buenistas a tope pero tienen una cara que se la pisan.

 Hoy leía en un diario de tirada nacional a un periodista decir que si un país como EEUU, con su tecnología punta, con su tradición democrática y todos los países afines de la UE han cedido ante "unos cabreros con fusil" y también leí hace tiempo a la canciller Merkel decir que en 20 largos años las superpotencias mundiales no han sabido dar a Afganistán una democracia y un ejército preparado para parar a los talibanes, entonces, ¿no es un fracaso de todo Occidente? He leído también que a partir del 31 de agosto asistiremos a un nuevo orden mundial. También he leído que el terrorismo campará por sus anchas al amparo de los talibanes. He leído que los soldados afganos iban a la instrucción dada por los ejércitos occidentales hasta arriba de opio. He leído que la sociedad afgana era una sociedad corrupta a tope. He oído decir a mi hermano Paco que los talibanes son mismamente tan afganos como los demás. Y yo digo: ¿tan difícil es dotar a un país de una democracia? ¿O de una mínima red estatal y militar para parar un avance de unas tropas como los talibanes? Todos han fallado: primero, el gobierno afgano y después, los países que no han sabido organizar un estado en Afganistán.

Llevamos varios días en que mi hermano y yo nos turnamos para estar con mi madre en casa cuando mi padre se va a la compra por las mañanas o a darse un paseo por las tardes. Por la mañana, mi padre se va de 11:00 a 13:00 y por las tardes, se da un paseo de 6:30 a 8:00. Nos hace mucho trastorno a Paco y a mí pues se nos rompía la mañana y la tarde por la mitad y era pesado estar en casa de mis padres. Mi hermana Cecilia ha estado buscando una cuidadora y lo que mejor ha encontrado es la agencia "Qida". Hoy han venido unas chicas, trabajadoras sociales, o algo así, a hacernos una entrevista. Hemos estado mis padres, mi hermana y yo. Han hablado de muchas cosas: de hábitos, de problemas dentales de mi madre, de movilidad, de comidas, de cocinar, de pasear, de pastillas, de comer, etc y  parece la antesala a que llegue una cuidadora para estar con mis padres. Vale un dinero la cuidadora, pero parece que merece la pena para descargar de responsabilidad a mi padre, para apoyar a mi madre, etc. Yo creo que a partir de entonces (de que llegue la cuidadora), ya no hará falta que estemos pendientes tanto de mi madre ni de mi padre. Ojalá sea un buena Mary Poppins la que venga.

sábado, 28 de agosto de 2021

 Tenía yo estos días la obsesión de que se estaban esquilmando los recursos de la Tierra. No es del todo erróneo pensar esto. La gente se multiplica y habita hogares que hay que llenar de muebles y de electrodomésticos, amén de que esos habitadores necesitan casi como el comer, móviles, ordenadores, tabletas, televisores y todo tipo de artilugios para pasar la vida. Cada artilugio de estos lleva en su construcción unos materiales metálicos raros que casi no se encuentran en la Tierra. La madera que se corta de los árboles no se repone, no se plantan árboles nuevos o sí, no lo sé, pero de cuando en cuando aparece en mi ordenador o en la televisión lo que están haciendo con el Amazonas. La teca, la caoba y otras maderas se cortan allí para el lujo de occidente. El otro día hablé con un ebanista y me decía que el dinero lo rige todo y que el Amazonas acabará algún día por la codicia del hombre. Parece que estamos destinados a cumplir ese presagio infernal que hicieron los pieles rojas a los blancos: "cuando se seque el último río y cuando se tale el último árbol, veréis que el dinero no se puede comer". Parece que vamos en pos de esa profecía amarga y fatal. Yo no puedo decir nada pues tengo tele, ordenador, móvil, etc. Yo fabrico la miseria del planeta como otros muchos. Luego he leído a Marco Aurelio y este dice en sus meditaciones que todo se renueva, que lo viejo da paso a lo nuevo y que no hay nada nuevo en el mundo que ya no hubiera existido. Pero todo lo veo muy mal, muy mal. No quedan recursos ilimitados para el ritmo de población y consumo que llevamos y me asusto cuando veo los anuncios: compre esto, tome esto otro, etc.

lunes, 23 de agosto de 2021

 Cómo me gustaría vivir en un hotel de Madrid y después de desayunar, irme a dar una vuelta por las calles y en un restaurante escribir una columna para un periódico explicando precisamente mi modo de vida. Es lo que hace un escritor al que he leído hoy en el ABC. Este escritor dice que Madrid favorece a la gente sociable y que él no lo es y dice que está alojado en el Wellington pero que se da una vuelta por Tirso de Molina a ver el lumpen de Madrid y luego se retira al hotel otra vez a leer o a escribir o a mirar por el ventanal del restaurante el sky line de la ciudad. Es el artículo periodístico más bonito que he leído hace mucho tiempo porque te hace ver un sistema de vida muy atractivo del mismo que escribe el artículo. Desde la planta psiquiátrica del Hospital San Carlos, allí donde los enfermos hacíamos manualidades, se disfrutaba de una visión de Madrid increíble: sus tejados, sus ropas a secar, sus torres, etc. Me gustaría alojarme en un hotel, aunque fuera por un día, y ver desde mi ventana todo el pastel madrileño e imaginar qué vidas habría dentro de ese pastel hecho de tejados y edificios.  

sábado, 21 de agosto de 2021

 Vengo de casa de mi madre. Fui allí a eso de las 10 de la mañana y salgo ahora a la una del mediodía. Mi padre se va a comprar pan y se da un paseo y vuelve a esa hora. Mi hermano va a eso de las 5 de la tarde y vuelve a las 8. Así llevamos desde el jueves que mi hermana se fue al pueblo. Esta tarde iré a andar y al "tú decides", a ver qué se cuentan esos imberbes. Yo fumo menos estos días, me concentro más en las lecturas que tengo por delante pero no escribo las historias aunque pienso en ellas, en esas historias que me darán quehacer después del verano. No hace mucho calor en la calle, al menos el calor que hizo el fin de semana pasado que nos tenía encerrados en casa. La vida pasa lenta y concienzuda como un buey que ara, como un tanque que mata o como un diablo harapiento que busca tentarte y dañarte para que no creas en Dios. Me estoy leyendo "El Libro de Buen Amor" y en él se especifica que el buen amor es el de Dios, aunque el hombre persiga el mal amor de las dueñas esbeltas y dulces como la miel.

martes, 17 de agosto de 2021

 Recuerdo varias conversaciones en el pueblo que me dieron algo de moral estando allí, pues el día se me pasaba muy lento y sin ver a nadie. Recuerdo primero la conversación con Carlos, conocido como Carlancas el del húngaro, pues su padre era húngaro que trabajaba de informático en IBM. Carlancas es profesor de secundaria asignatura matemáticas y compró mi libro y animó a otro amigo, Pepe "el largo", a comprarlo: el libro se titula "El profesor enfermo" y narra mi vida de universitario y profesor y también mis problemas con mi enfermedad. Con Carlancas hablé de educación y del embrión humano y de la gente del pueblo. Luego charlé una noche con Marimar, la hermana de "Tatín". Mi hermano y yo le contamos la vida que hacemos por aquí, por Majadahonda y tal y le hablamos de nuestra enfermedad, de la asociación "Tú decides", etc. Luego, tuvimos varias conversaciones nocturnas con "el colorado", conversaciones que lograron que mi hermano Paco pensara mejor su relación con algunos del pueblo con los que había tenido algunos conflictos. José, "el colorado", que le llaman así porque tiene la piel muy blanca y en cuanto le da el sol, se le pone colorada, le dio ciertos consejos a mi hermano para que pasara de la gente que no merecía la pena hacerla caso. También hablamos con la Magdalenita, una chica grandiosa en todos los aspectos y que nos hizo compañía en la plaza por las tardes hablando de sus cursos, de su profesión como enfermera, su vía crucis con lo del virus, etc. Gracias a ellos, la vida en el pueblo no se me ha hecho tan dura. No hablo aquí de mis primos, que me ofrecen su casa y damos vueltas por ahí con ellos. Estuvimos charlando en la piscina y fuimos a Valdeprados, un pueblo muy bonito. Se lo agradezco a todos esas horas de plática.

lunes, 16 de agosto de 2021

 Los de izquierdas pretenden que te posiciones todas las veces que se habla de política: quieren que seas feminista, ecologista y animalista y qué sé yo qué cosas más. Si te desvías de ese posicionamiento o los criticas levemente, te llamarán fascista y ya se acabó el diálogo. En estas últimas elecciones ha quedado claro que con llamar fascista al adversario no se gana. La gente estaba harta de imposiciones ideológicas y ha votado a la contra después del ridículo que ha hecho el imbécil de las balas. Pero es que estos de izquierdas lo hacen peor que los gobiernos de derechas y se quedan tan anchos (lo del precio de la luz, las repatriaciones de menores...) y no dan la cara, más bien huyen. Es increíble. Parece que, por ser de izquierdas, tienen carta blanca para hacer lo que quieran y no dar ninguna explicación. Sánchez pidió la dimisión a Rajoy por lo del ébola y ahora que ha habido una pandemia, ponen de comunicador al que no tomó medidas el 8 de marzo, ocultan datos, gestionan de pena y no se dan cuenta de que la gente no es tonta y está hasta arriba de ellos: de su ocultación, de su irresponsabilidad, de su oportunismo (solo salgo a dar buenas noticias), etc. En las próximas elecciones va a haber un vuelco grandísimo del voto porque la gente está harta de demagogos y malos gestores de la cosa pública. Los de izquierdas son muy chaqueteros: lo demostraron cuando dieron la mayoría absoluta a Aznar y lo volverán a hacer.

 Mi hermana ha ido esta mañana a casa de mis padres. Ha arreglado lo de la teleasistencia. Dice mi hermana que mi madre no está para ir al hospital pero que si va al ambulatorio y la ve un médico quizás consiga más horas para mi madre por lo de los asuntos sociales. El caso es que mi madre sufre despistes graves (a veces no conoce a mi hermana) pero duerme de un tirón toda la noche y suele estar entretenida con las sopas de letras y no da mucha guerra y además, por la tarde razona bien. Lo malo es que come poco. Mi padre se enfada cuando no puede salir a la calle por estar pendiente de mi madre. Hay que conseguir una cuidadora que esté por las mañanas y mi padre pueda salir de casa. Mi hermana también ha ido a un par de agencias de cuidadoras pero estaban cerradas. Ha ido también a la iglesia por la bolsa de trabajo. Le han dicho que llamarán esta tarde. A mí mi hermana me ha llamado esta mañana y me ha comunicado esta situación. Ojalá encontremos a una cuidadora que se ajuste a las costumbres y caracteres de mis padres y vaya todo bien.

 Hacía un montón de tiempo que no hablaba yo así con mi hermana. Nos citó a mi sobrino Carlos, a Paco y a mí para hablar de mis padres. Quedamos en que hoy mi hermana iría a la iglesia y a una agencia a buscar una cuidadora para mis padres. Se habló de otras cosas, de dinero, del carácter de mi padre y de mi madre, de los tíos que lo pasaron mal hasta que ingresaron en la residencia en la que viven ahora. Mi hermana no nos quiso imponer nada ni nada de eso que yo temía, si no que habló francamente y sin tapujos. Se habló de la chica que limpia en casa de mis padres que es un poco informal, se habló del dinero que vale una interna para mis padres, se habló de lo flojo que está el taxi y del piso de mis padres, si lo tendrán que vender. Luego, Paco y yo acompañamos a mi hermana a casa y ella habló de las discusiones que ha tenido con mi padre. Quedamos en que nos llamaba hoy. Mi padre nos dijo ayer que no fuéramos a comer a su casa pues iba a venir un médico a ver a mi madre. Quizás mi padre llamó a la Comunidad de Madrid para que viniera ese médico. Mi hermana quizás tenga la manía de intervenir en todo o de mandar, como mi padre, pero el esfuerzo que ha hecho es meritorio. Por mis tíos y por mis padres. Espero que salga bien lo de la cuidadora y mis padres la acepten y todo vaya bien.

domingo, 15 de agosto de 2021

 Hoy es la virgen de agosto o la celebración de que la Virgen subió a los cielos en cuerpo y alma. Llevamos unos días comiendo Paco y yo en casa de padres. Por la mañana estaba mi hermana atareada en casa de mis padres. Mi padre estaba cabreado quizás porque mi madre no come, quizás porque ha vuelto a discutir con mi hermana. Me ha dicho mi padre que él quería "llevar a mi madre a psiquiatría" y mi hermana le ha dicho que no. No sé qué querrá decir mi padre con eso de llevar a mi madre a psiquiatría. Yo le he dicho que lo único que hacen los psiquiatras es mandar pastillas. Y también le he dicho que lo primero que tenían que hacer es ver al médico de cabecera y luego ese médico decide qué hacer. A lo mejor a mi madre le venía bien algún tranquilizante pero no sé a ciencia cierta. Hoy se ha negado a comer. Dicen que con gente ya muy mayor no hay que forzar a que coman pero tampoco mi madre ha desayunado nada y no comer nada en todo el día es malo. Otra cuestión es que mi hermana ha convocado en una reunión a las 9:30 a mi hermano Paco y a mí. A ver qué nos dicen. Yo, escuchar y callar, mayormente.