viernes, 9 de mayo de 2025

 Quizás me sentara yo en un vagón de cercanías e iría a algún barrio de esos en los que yo di clases y me encontrara con un antiguo alumno y me contara su vida y me dijera que trabaja de segurata en un centro comercial. Y así habría matado la mañana. Con un café mediante y un buen sabor de boca. La gente afanosa, en su mayor parte, no feos, se cruzarían conmigo en el vagón y luego, en el barrio. Por ejemplo: Villaverde, San Cristóbal, Santa Eugenia, etc. Y el alumno me reconocería a mí, yo no a él, pues ellos eran muchos y yo, uno solo. Y me diría este alumno: qué chistes contabas. Y yo le diría, no sabes las vueltas que he dado por Madrid, no sabes lo que he conocido, no sabes qué cosas hay por el mundo.

Profesor interino:

un mundo dentro de otro mundo.

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