Prepara tu esqueleto. Que se ciña al oscuro perfil del día porque eso es lo que quedará de aquí a unos años de tu rostro de rosa y azucena. Las costillas que atrapaban con holgura tus fuertes fuelles estarán ahora abiertas al duro aire. Tus piernas que fueron y anduvieron los caminos, serán ahora astillas que buscan infinito. Mira si no es tontería estar preocupado en este mundo por las cosas si dentro de unos años serás un esqueleto. Lo que pasa es que en este mundo se contrae la deuda de ti mismo con los demás: con tus hijos, con tu consorte, con tu familia y con el maldito dinero difícil de conseguir. ¿Y si te toca la lotería? Da igual, hueso serás a lo mejor enamorado.
Los soles incendian las rocas en verano
para dar más fuste al cielo y a la tierra.
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