Es verdad que uno puede viajar desde casa adonde quiera guiado por su recuerdo. Me acuerdo que iba en Cercanías hasta Ramón y Cajal. Entraba en un patio inmenso donde habitaban las palomas. Era el instituto "Tierno Galván". Allí duré poco. Lo único que hice fue leer "El perro del hortelano" y hacer un examen. Lo demás, lo recuerdo poco. Vi a unos chavales muy desorientados pero con ganas de aprender. Mandé unas redacciones, vi unas gitanas que no hacían más que pintar. Dudo de que supieran escribir. Ya digo: duré poco. Llegó pronto la titular. Recuerdo que pasé mucho calor y estábamos en abril. Luego, fui a otro destino, no sé si por Parla o Santa Eugenia o Móstoles. El caso es que seguí ruta de interino. La verdad es que me tiré un montón de interino, demasiado.
El profesor interino:
dar clases, volver y estudiar la oposición.
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