Casi hoy es igual que ayer. Lo ido es ido, no hay por qué llorar lo que ha pasado. Oigo la radio. Este gobierno va de culo, dicen los locutores. Una amiga trabaja hoy en una oficina. Un amigo se sienta en un banco junto a mí. Yo sufro por el futuro, ese delicado pajarillo que nos espera mañana al pasar de los días. Otro amigo me lo encuentro en los alrededores del restaurante azul. Le saludo y voy a por la prensa en papel. La mañana trepa como un insecto insignificante por un palo y llega al extremo del palo y surge en forma de mariposa que dura un día. Y así todo. Perdónenme que no me levante pero es que estoy muerto.
Voy a beber agua.
Calmar la sed es fundamental.
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