viernes, 2 de mayo de 2025

Ya son las cuatro de la tarde. El puente se va pasando y yo con él. Los miserables deberían morir pronto para no dar más problemas a la gente de bien, pero no: duran y duran demasiado. Tanto, que cansan, dan dolor, hacen daño. En fin. No quiero pensar en miserables así que hablaré de una rana que dio un salto y se metió en el río y el río la fue llevando lejos a otra provincia, a otro país de las ranas. Y no se pudo comunicar con ellas, con las ranas de ese país. Así que permaneció sola en un charco y se tuvo que conformar con su soledad y su tristeza. Esto pasa en muchas familias. Las de las ranas y las de los humanos.

Estás solo, con problemas.

Y vienen unos mierdas y te fastidian más.

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