No solo la ciudad sino el reino entero chilla como una liebre en mitad de la estepa. Los animales ya han andado unos kilómetros. El tejón ya ha cazado a un par de ratones. La alondra ya ha bebido del rocío y se ha llenado la tripita de avena loca. La miel silvestre ha dado de comer al zorro. Por los cerros por donde pasa el arroyo, la comadreja mató un conejillo. El lobo no anda por estos terrenos porque no hay cervatos que cazar. Tampoco hay osos porque el hombre está demasiado presente en el campo. Osos, qué tontería que haya osos por aquí. Esos osos andan por la montaña, allá por Asturias y para allá. El solitario pastor de ovejas deja ya de relatar lo que ha visto hoy por la meseta y conecta la radio: el gobierno va de culo, quiere entender.
Hoy hace frío.
La lluvias de ayer dejaron el ambiente muy fresco.
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