Las torres de Babilonia se aburren. El pellejo de un gato pende de una viga. La bruja Piruja come garbanzos secos y calientes. Mi hermano falla de un oído y un poco del otro. Mi padre enmudece por las tardes. Hay gente que se echa tres horas de siesta. Me llamo Darío Bernardo Benjamín Augusto Domingo Pedro Luis Armando del Nombre Largo. Mi perra se mea en el sofá, no sé si educarla o matarla. A veces, la gente dice la verdad pero no se le nota. Un canario engorda en una jaula y no canta, qué raro. Los vivos nos acordamos de los muertos.
La verdad tropieza mucho.
Es su razón de ser.
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