He ido a ver a mi padre que tiene 94 años. Se acuerda punto por punto de gente de hace 50 años y no cuenta lo que hizo ayer o antes de ayer. "Yo me acuerdo cuando..., dice. Y te cuenta de cuando en el pueblo había vacas lecheras. Fulano tenía 4, mengano tenía 6, etcétera. Yo me acuerdo cuando... Y te cuenta cómo se cayó del camión en Linares. Mi padre tiene una teoría cojonuda: que los pueblos se van a ir llenando otra vez una vez que se queden vacíos del todo. Porque en la ciudad todo es carísimo. Y, en un pueblo como el mío, del que salí hace ya 50 años, ¿de qué vives? Tiendas hay dos, que no supermercados, como los llaman. Pero es verdad. ¿De qué vas a vivir en un pueblo como el mío en el que hay poca gente y muy tacaña? Solución: de nada. Los amigos del céntimo no sugieren que te vayan a comprar nada. No te comprarán nada. No vayas.
En los pueblos deshabitados
aparte de viejos que viven de cualquier manera, hay poca gente.
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