Ir en un coche cómodo y fascinante a 120 todo el rato. Subir puertos, bajarlos por carreteras adecuadas. Ir charlando mientras este coche sigue y sigue a 120 todo el rato. Mirar a izquierda y derecha prados, ríos, arboledas. Sentado delante, ir mirando. No me entero de que pasan los kilómetros. Las ruedas van suaves, el volante guía todo el rato también de modo muy suave. Hay unas vacas a la izquierda. Me quedo mirándolas. Desaparecen pronto. A 120 todo el rato, todo el rato. La flecha del acelerador marca siempre: 120. Llegamos a una ciudad y no me he enterado. Salimos de la ciudad, llegamos a casa y no me he enterado.
A 120.
En una hora, se cubren 120 kms.
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