Ya las sábanas han recogido nuestros huesos en la noche, ya el día con su luz nos ha escupido de la cama. Otro mediodía perfecto nos espera así que pasen unas horas. Ayer oí en Youtube las experiencias de un escritor que no hacía más que suspender todas las asignaturas. Pero era muy bueno en vivir experiencias: viajaba con poco equipaje, trabajaba de voluntario para oenegés, montaba fiestas literarias en su casa, etcétera. Y se fue haciendo escritor. Hablaba este hombre de las personas-faro. Son aquellas que dirigen las vidas de otros con sus consejos. También habló del efecto Pigmalión: si te dicen que eres bueno en algo, terminas siéndolo. Y al revés.
No hay comentarios:
Publicar un comentario