martes, 25 de noviembre de 2025

 Con el dinero que recibas de una herencia, puedes pasártelo muy bien. Puedes hacer el viaje de tu vida, como lo llaman algunos. También puedes comer en restaurantes con estrellas michelín. También puedes comprarte el coche de tu vida, como lo llaman algunos. E invertir en ropa, en estar más elegante que nunca. Y ya fundida toda la herencia, volver a ser un currito más. Volver a ganar dinero para vivir. Ya que no invertiste la herencia en nada útil. Y eso es lo que pasa con los compradores compulsivos. Que perra que pillan, perra que joden. Y se lo pasan bien una temporada que dura el dinero pero no asientan la cabeza de ninguna manera. Esa es la enseñanza que han recibido los compradores: gasta que se acaba el mundo. Y se los agarra el derroche hasta que el dinero dice basta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario