domingo, 23 de noviembre de 2025

 A mí me gustan las novelas en que vas sufriendo o gustando de los aconteceres que le pasan al protagonista. Cuando lees, te sientes identificado con lo que le sucede al personaje. Estas novelas están escritas, casi obligatoriamente, en primera persona, o sea, estas novelas empiezan: yo nací o yo estoy o yo me siento. "Yo" es la primera persona. No he leído ninguna novela que empiece: "nosotros somos" o "a nosotros nos pasa", que sería una primera persona plural, o sea, un montón de primeras personas. El "Lazarillo de Tormes" está contado en primera persona y es una forma muy eficaz de sentirnos afectados los lectores por lo que le pasa a Lázaro. Otro libro muy bonito de leer en este sentido, aunque no cuente gran cosa, es el protagonizado por Holden Caulfield. Todos somos un poco Lázaro y todos somos un poco Holden Caulfield. Holden Caulfield sale en "El guardián entre el centeno". Este libro casi no cuenta nada pero lo poco que cuenta lo hace muy sentido literariamente, marca el lector, diríamos.

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