No sé qué escribir así que escribiré al tun tun. La vida se va haciendo como se fríe una rosquilla en la sartén o quizás un churro. Mejor un churro. Así que quedamos en que la vida se va haciendo como un churro en la inmensidad del aceite. El aceite podría ser el mundo, los días que pasan y van haciendo la vida. Cuando me refiero a la vida, me remito a la vida individual, yo no hablo de abstracciones sino de la vida de cada uno. Así que cada uno somos como un churro que se forma y lo echan al aceite hirviendo, hala, a que se tueste. Y así, se forma una cantidad de churros en una bandeja inmensa y los churros fritos se tocan, se rozan, se entremezclan unos con otros. Y está es la teoría del churro aplicada a la vida individual de cada uno.
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