sábado, 22 de noviembre de 2025

 Cuando en un sitio hay mucha gente inútil o mala, ese sitio se desvirtúa y empieza a dar asco. Asco moral. Así pasa con algunas plazas de la ciudad en que la gente se junta para drogarse y hacer el gilipollas. Y luego también puede pasar esto en instituciones emblemáticas de la nación, como los partidos políticos, el Congreso, la administración en general. Lo malo abunda, decía mi profesor de autoescuela. Y decía pocas cosas más interesantes que esa frase: lo malo llena la vida, lo malo se extiende en la vida como se extiende la mierda todos los días. Y es así. El mundo parece haber sido diseñado para que no haya más que tontos inútiles por doquier. Y así nos va: nos dirigen los que rompían el ritmo de la clase, los que en la calle daban la nota, los que eran estúpidos de los pies a la cabeza.

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