domingo, 23 de noviembre de 2025

 Decían Tip y Coll: siempre estamos entre el plácido domingo y el jodío lunes. Plácido viene de placeo, gustar, dar placer. Está relacionado con palabras como aplacar y placentero. Cuando existía la censura, a los libros se le daba el "placet"; o sea, me gusta, me place. También se aplicaba el "nihil obstat", que quería decir: nada se opone. Nada se oponía a que esa obra fuera publicada. Ahora no hay censura en los libros, no hay un censor que diga: esto es una porquería de libro. Los lectores deberían saber qué libros no cuentan ni con el más mínimo listón estilístico para decidir si merece la pena leerlos. Hay libros que se publican hoy en día, casi a bombo y platillo, que no gustan al oído lector, que no tienen gusto por la frase, que se ciñen simplemente al cumplimiento de la gramática en cuanto a estilo.

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