Como un delantero centro que no mete goles, como un huerto que no da tomates, así estoy yo con respecto a este blog. Y encima, me he levantado más triste que un torero, como dice la canción de Sabina. Espero que, a lo largo del día, me vaya entusiasmando con algún aspecto que ofrezca el viernes porque si no, mi cara larga está asegurada para todo el día. Será la enfermedad o los medicamentos que me tienen aplanado. No sé. El caso es que no hago más que mirar a esa niña que anda en bicicleta y a ese señor que no hace más que rascarse la cabeza. Y no se me ocurre nada. Lo mejor, hacer ejercicio esta tarde para que fluyan las endorfinas por el cerebro y sentirme así mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario