domingo, 8 de junio de 2025

 Se alza la música de la mirada última. Todos tendremos una mirada definitiva sobre este mundo que nos aloja. Todos somos pasto si no verde, pasto que vive. Lo que nos llevaremos de aquí son puñados de amores que nos dieron. Sueña el que escribe el sueño de irse de aquí. Sueña mal, sueña que no quiere la vida. Pero la vida es maestra de la muerte con los años. Dormía yo en la vida horas de tranquilidad, de saberme perfecto, de no morir a cada rato. Y ahora me martirizan pensamientos secos que agotan. Doy por bueno esa manera de pensar si me acerca a la verdad del Dios que me hizo hombre. Ya no hay fiestas, discotecas, coca colas ni amaneceres. Ya solo hay una cama, unas pastillas y una rutina sin la ebriedad de la alegría.

Igual que si durmiera en la vigilia,

así me canso yo contra la vida.


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