Iremos a un pueblo de la nacional I; o sea, la de Burgos. A ver qué vemos. Llegaremos allí a eso de las 6, cuando el calor haya amainado. Si lo pasamos bien, volveremos. Si no, no creo que volvamos. Nos encontraremos a hijos y nietos de ganaderos que ahora trabajan en la industria madrileña. Los pueblos pequeños antaño, se han hecho grandes, habrá un bar en condiciones para tomarse uno una coca cola. Podemos seguir ruta hacia adelante y parar en una estación de servicio a echar gasolina. Me gustan las estaciones de servicio porque se ve mucha gente que va y viene y tiene prisa por mear o por echar un trago. Las estaciones de servicio tienen unas barras enormes, unos comedores también enormes y desde las mesas que dan a las cristaleras se puede ver el tráfico y las gentes.
Estaciones de servicio:
donde la gente olvida el móvil o la cartera.
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