Como escritor que soy, tengo algunos escritos que pueden ser llevados a la pantalla (he visto cosas muchísimo peores en la pantalla). Pero para dar paso al cine de mis historias, las tendría que leer alguien influyente, alguien que entendiera de historias tensionadas, de gente desesperada, de gente que se echa a la calle porque el mundo le ha desengañado plenamente o también la historia de un planeta de 20 océanos. O la historia de una prostituta a la que le pasa de todo. Tengo de casi todos los géneros, de casi todos los argumentos posibles, de personajes bastante bien trazados. Esa persona influyente no puede ser de estos cineastas cutres que cogen subvenciones del estado para sus películas que luego no valen ni para tacos de escopeta.
Mis obras llevadas al cine:
no lo veré ni quiero.
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