Es difícil meditar en un taxi. Para meditar, mejor estar tumbado y con tiempo que pasar sin hacer nada. El objetivo de meditar es llegar a no pensar en nada, en dejar la mente libre de pensamientos. Yo procuro meditar echado en la cama. Me viene a la cabeza, primero, la plaza de España de Madrid. Imagino qué habitantes la pisarán. Luego, pienso en mi familia y borro el pensamiento. Pienso en los lugares que he visitado viajando y los borro de mi mente. Así hasta que ya no pienso más que en remedos de pensamiento que no duran en la mente. Y me ha calmado este pensar, me ha apaciguado el alma de modo inesperado.
Meditar:
es muy útil cuando tienes pensamientos malos.
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