Ayer fumé demasiado pero hoy me he levantado tarde y he fumado muchísimo menos. La luz caliente me recuerda un título de Buero Vallejo, el dramaturgo de los años 50: "En la ardiente oscuridad". Creo que va este drama de un viejo que mata con unas tijeras a un familiar. Viven en un sótano, y de ahí, la oscuridad que hay en esa obra que, a lo mejor, se convierte en protagonista. En mi casa también hay oscuridad a todas horas: bajamos las persianas a tope para que no entre el sol. Solo salimos a eso de las 7 de la tarde, hora en la que nos permitimos abrir las ventanas para que corra el aire. En resumen: el calor nos tiene secuestrados. Nuestro drama podría titularse: "Secuestro de sol a sol".
Temperaturas rigurosas:
vivir con restricciones.
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