Me equivoqué con aquella chica. No debí expresar mi opinión sobre ella de modo tan abierto. También me equivoqué con la otra chica. Esta casi me despreciaba. Las dos andarán ahora juntas, paseando. Me citaban los jueves por la tarde. Pero yo ya pasé de ellas, de sus costumbres y sus líos. Fue fácil dejarlas pues ellas ya casi me habían dejado a mí. Son insensibles y egoístas en cierto modo. Cada una satisface sus gustos al margen de los demás. Querían que se hiciera su voluntad siempre y eso era agotador. A una le gustaban las caminatas. A otra no sé muy bien qué le gustaba. No me han vuelto a llamar. Pasaban de mí hacía ya mucho tiempo.
Asín es.
La gente se junta y se desjunta.
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