Vengo de cambiarme de enfermero. Resulta que el día 19 del mes pasado, el enfermero me puso la inyección mensual de un antipsicótico de la peor manera: pegada al hueso de la cadera, donde se cruzan los tendones. He estado no solo con molestias sino con dolores todo el mes de diciembre. Hay gente que no aprende bien el oficio y hace todo de manera errónea. Yo, de alumno de bachillerato, tuve profesores demenciales y yo, como profesor, lo hice mal en un par de sitios o tres pero espabilé pronto, creo, y luego fui una autoridad académica con la pizarra a mis espaldas contemplándome. Porque sabía muchísimo más que ellos. Porque mi discurso fue aceptable o mejor que aceptable después de unos errores previos. Porque me supe "imponer", verbo que no acepto yo mucho pero así fue. Yo, en el aula, como profesor, llegué a ser un buen docente.
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