Ayer lo pasé muy bien y no estuve en casa rumiando pensamientos. Estuve a la casa de mi cuñada con mi sobrino, su mujer y los niños. Comimos una rica paella y celebramos el cumpleaños de la pequeña, que sopló como un huracán la vela. Hablamos de lo duro que es criar unos niños hoy en día. Se levantan, van de un lado a otro, chillan, se quejan de todo. Todos estuvieron muy amables conmigo y me libré de estar en casa dando vueltas al tema de mi hermano. En el coche, de regreso, hablamos de la especulación de la vivienda. La especulación se da cuando hay poca oferta y mucha demanda. Que hagan pisos asequibles ya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario