La altura moral de estos dos imbéciles no es altura moral, su moral está por los suelos. Nunca les ha pasado nada malo, nada grave, ni a ellos ni a su hijo. Han vivido la vida feliz: no enfermedades, una buena economía. Solo que había que aguantar a uno de ellos desbarrar a la hora de comer. Pero están locos sin diagnóstico. Cuando le conté a mi médico lo que me hicieron, dijo: ¿Pero por qué hicieron eso? Pero no me dio ni un consejo válido. Solo el consejo válido me lo di yo mismo: ni verlos. Cuántas pastillas me tuve que tomar para dormir, para descansar de ellos solo lo sé yo. Nos robaron las llaves de casa en el hospital. Me fotocopiaron un documento a mi nombre. Me robaron documentos serios e importantes. Se han metido en mi vida sin preguntar. ¿Llegará el karma? Me gustaría verlos sufrir un poco por lo menos, como yo he sufrido por culpa de ellos.
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