Por causa de atender a mi padre a sus 95 años, la familia se ha juntado y se ha unido. He tenido por causa del ingreso en una residencia de mi padre, una conversación bastante larga y amena con un sobrino. Hacía mucho tiempo, muchísimo tiempo si no, nunca, que hablaba así con mi sobrino. Hemos hablado de licencias de taxi, de conductores a sueldo, de madrugar por las mañanas, de Carlos el de la Aguedita y de Carencho (vaya motes ponemos en el pueblo). Luego hemos hablado de sueldos, de ganancias, de impuestos. Y nos hemos tomado un café tranquilos mientras tanto. Esto de hablar así, tan largo y tendido es una novedad que espero se repita otro día. La verdad es que noto la familia más unida o que se expresa más. Espero que dure.
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