Nostradamus se cagó en los pantalones. En Ávila se comen buenos chuletones. Yo, ya lo dije, no tengo amigos. Andar cabizbajo indica pasar de todo y de todos. Yo, ya lo dije, a mi interés. Por las bardas del corral saltan los viejos familiares pero con rabia de años. No sé qué alabanza podría yo alzar. La vid da sus frutos y uno que quiere de todo se quiere comer el racimo. Son las 12 y cuarto. El mundo sigue atado al dinero y a los inmuebles. Como en casa, no hay nada. Yo vivo en un palacio, como dice mi padre. Tardaremos de salir al encuentro con la locura, menos mal. Todos están locos y no van al psiquiatra. Duermo bien, sin pesadillas. Duermo bien, sin interrupciones. El sueño se esparce como las aguas de un río por el valle, como el egoísmo de algunos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario