Había en los años 20 del siglo pasado un filósofo francés llamado Enmanuel Mounier que decía que la vida es dura y yo añado que muy mostrenca incluso para los pudientes de esta tierra. Este filósofo perdió a una hija y todo se le hizo cuesta arriba excepto el arte de filosofar, que practicó con ahínco para superar, precisamente, su vida dura y mostrenca. Y dijo que la realidad del mundo nos supera y para que podamos superar los seres humanos a esta realidad hay que hacer uso de la imaginación, de la creatividad. Hay que buscar inspiración en esta vida en algo que la dé sentido pues no pocas veces, el ser humano se pregunta, no sin razón, ¿ tiene sentido mi vida ? Y la vida suele tener algo de sentido cuando la sublimamos por medio de algún arte, sea el arte de pensar o el arte de cualquier cosa, como hacer pececillos de plata uniendo escama tras escama.
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