sábado, 3 de enero de 2026

 Somos como náufragos felices que hablamos alto decimos nombres fantasmas colocamos cada hora que pasa yerros que se olvidan cerca de nuestro alma llanto. La historia de nuestros días no alcanza para que nuestra lápida sea interesante. Las playas nos han acogido nos han devuelto a la gracia de los días soleados y después nos escupen los minutos a una habitación sin vistas. No hay nada más allá de la vista, de los ojos que lloran algunas veces. Tómate tu tiempo para decidir qué es lo importante en tu vida y luego, dite a ti mismo cansados himnos de lo que eres y tocas y abarcas con tus manos. Y ya no hay más que la calle, la dura calle de rostros que no lo son por lo desconocido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario