¿Y no es una fórmula un tanto estúpida de vida? Estar allí los cuatro o los cinco de la familia como enclaustrados, como monjes contemplativos que no pueden ver lo que hay afuera y que cuando alguien hace algo que corresponde a su libertad, estar molesto con esa persona porque se creen que tienen derecho sobre los demás y lo que tengan los demás. Lo de los demás es suyo. Y la libertad de los demás depende de ellos también, de lo que quieran ellos. Pero digo que es estúpido por su parte reducir su familia al número de tres o cuatro y no contar con los demás. Y verlos y no verlos en un saludo un tanto idiota cuando coincides con ellos de casualidad.
Esta gente va a todos los sitios solos.
Y nunca han hablado de nada importante.
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