¿No les pasará lo mismo a los demás? Que andan como náufragos en la ciudad, sin atención de nadie, resolviendo solos sus problemas, al margen de la familia y los amigos. Creo que sí. Que hay muchos que aterrizan en una isla desierta y en esa isla van formando su carácter individual e incomunicativo. Trae alguna ventaja este modo de conducirse: nadie se mete en los asuntos de nadie. Es una especie de libertad. Una libertad sin un ápice de cariño de los demás. Suele ser gente cerrada de mente, suele ser gente que no quiere ni podrá querer ya a nadie que no sea de su núcleo más acérrimo familiar. No se sabe si esta gente quiere a alguien o actúan como robots al mandado de la familia que tiene alrededor. Nunca han sido claros ni lo serán ya nunca.
Estos que digo han ocultado todo de todos.
Y encima se han cabreado con los demás porque los demás ejercían su libertad. Ellos solo conciben su libertad, no la de los demás.
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