viernes, 4 de julio de 2025

 Solo hay algo que me quite los malos pensamientos y es aquel hombre que leyó la novela "Un mundo para Julius" y le gustó que a la mamá de Julius le gustara la coca cola helada después de venir de los toros. Este hombre venía de ver un toro encajonado en las calles de un pueblo levantino. Tenía en casa una botella de dos litros de coca cola helada. Cuando mataron al toro de un tiro, se fue a su piso 12. Puso el telediario. Politiqueos. Códigos éticos. psoe. pp. Mierdas revueltas todas ellas con hiel y mala ostia. Pero era un paso previo a salir a la terraza, el sol ya declinando o ya casi metido en el mar, a abrir su coca cola helada. Una lamparilla. Una lectura inteligente, como por ejemplo, "Pasaje a la India". No cambiaba por nada de este mundo estar allí, ver el sol en el mar ya casi metido. Y estar vivo.

El mundo consta de lo que te gusta o no te gusta.

Pero a veces te tragas injustamente lo que no te gusta.

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