Para quitarme el recuerdo nefasto de estos dos hermanos mayores, voy a probar escribir una prosa poética: Van en fila, sueñan con un cielo abarrotado, sueñan con la gracia, sueñan con su último sueño de estar aquí. Otros no creen en este sueño. Yo procuro soñar en mi habitación orando a Dios que todo lo hizo y nos quiere ayudar. Perdona a tu enemigo, no es fácil de hacer. Pero no te expongas a él más de lo debido. El enemigo está en casa en muchas ocasiones y sus acechanzas son perdonadas y la víctima sufre. Hay unos que dan voces, hay otros más sibilinos, hay otros que se cabrean. Dios, lo que hay en las familias. Me consuelo de que otras son aún peores.
Las familias:
a veces, enjuagues de gente loca o mala.
No hay comentarios:
Publicar un comentario