sábado, 2 de mayo de 2026

 Resulta que ayer fuimos a Cercedilla. Estaba todo como una mina de gente. Coches aparcados inverosímilmente, los restaurantes a tope. Nos tuvimos que volver a Guadarrama, donde, milagrosamente, encontramos dónde aparcar. Y comimos en un restaurante de esos imaginativos, de fusión que llaman. Paco y yo comimos un cordero deshuesado y a la plancha. A mí no me gustó. Resulta que eran, a la sazón, hilillos de carne de cordero. Fede comió gambas. Luego estuvimos otro rato en Villalba y luego,  a casa. Dos horas de reloj en el coche pues también hubo retenciones en la carretera de La Coruña. Yo me pregunto: ¿dónde está la crisis? Si todo el mundo tiene 300 euros que gastar en una comida. Si todo el mundo sale como loco de la gran ciudad. Si todo el mundo gasta y gasta y gasta.

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