miércoles, 6 de mayo de 2026

El agua de mayo es muy preciada. Lástima que no caiga. Yo leí antiguas novelas de posguerra que no entendí. Yo iba con amigos al baile. Me sentía bien pedaleando encima de mi bicicleta, esa antigua bicicleta que vendí por 5000 pesetas. Las ranas croaban a mi paso por el puente encima del río. Luego, desviaron la carretera y ya no pasa por el puente. Leí también versos que no me gustaban, que no me llamaban la atención porque formaban poemas extraños, largos, sin rima ni concierto. Pero la mañana surgía de cualquier modo esos días de atrás. No volverán esos días de atrás, ahora todo es nuevo. Es nueva la luz que me alumbra, es nueva la ausencia de insectos, es nueva tanta contaminación, es nueva la falta de agua y ya no croan las ranas ni en el puente ni en el paseo que hay al lado del río. Cuando los ríos no corran, ¿quién nos dará el agua precisa?

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