Mañana iría a los asientos pero al final, no iré. Me pesa pues vería naturaleza. Dejamos en los merenderos muchas historias contadas. Un zorzal pía a lo lejos. La manera de no caer en el despropósito es no aliarse con la fortuna. En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo. De barro nos hizo Dios. Pulula por el cielo un aire calentorro, del sur quizás. Las gentes charlan animadamente en la mañana del sábado. Las mañanas tienen eso: que son las primerizas del día, paren el día y luego el día va creciendo. Las bombonas de butano chillan de furor y hacen fuego. El sol parece una bombona de butano algunas veces. Y la vida, un metro a punto de partir. No voy de excursión y me pesa, me pesa en el corazón.
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