domingo, 24 de mayo de 2026

 Dice una "amiga" que el cuerpo es como un templo. Ella cultiva su cuerpo y luego, los demás le importan un carajo. Llegará a ser muy vieja y muy longeva pero no tendrá amigos en su vejez de perfección vigoréxica. Toma té especial y se unta la cara con mil cremas. Estira su espalda para no tener chepa, va al gimnasio y va al monte a darse largas caminatas. Le gusta la soledad. Nadie le importa a su templo que es su cuerpo. Ella, por su cuerpo, mata. Y así va pasando su vida, su estúpida vida de mujer solitaria. Y así la vemos sus amigos: cada vez más distante, cada vez más excluyente, cada vez más perfecta en cuanto al templo, en cuanto a su cuerpo.

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