martes, 5 de mayo de 2026

 Yo leí a Juan Marsé pero su narrativa la encontré demasiado extraña. Yo leí a Cela pero su narrativa era también un poco extraña. Leí a Delibes y este sí que empieza y acaba las historias linealmente. Luego leí a la Puértolas que empezaba de una manera y luego torcía el argumento de manera insólita. La Puértolas no sale en los libros de texto. En sus novelas, ninguno de estos autores se quejan de la dictadura ni de la falta de libertad política. En "El Jarama", que dura argumentalmente toda la mañana y la tarde de un domingo en diálogos vivos, nadie habla de política ni de la guerra, creo recordar. Nadie que escribiera en tiempos de la dictadura, se quejaba de la misma. La asumía como que tenía que estar. Ni siquiera sibilinamente hablaban de ella en sus historias. Es un dato que es significativo de lo mal o de lo bien que se estaba en esa dictadura.

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