En "El sí de las niñas" un tío mayor se quiere casar con una sobrina. No sé si esto era habitual en tiempos de Fernández Moratín. Creo que así debía de ser. Moratín era una mente libre de su época, un hombre intelectualmente muy válido. Y con un gran humor. Había escrito otra comedia titulada "El café", donde critica a toda esa gente que va a hablar de otra gente en esos sitios recreativos de la época. Y escribe "El sí de las niñas" con una técnica no muy vista hasta la fecha. Todo sucede en 24 horas, en el mismo sitio (creo que en la casa del tío) y con una sola acción (ese deseo de casarse del tío). Fue una obra muy aclamada que ha llegado hasta nosotros por su perfección formal y el tema que trata (la libertad de una mujer a la hora de elegir a su futuro marido). Fue revolucionaria en su tiempo. Moliere, por esas fechas, escribía sus mordaces comedias para un gran público, como son "El avaro" y "Tartufo". Larga vida a Moratín y su gran teatro.
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