jueves, 13 de agosto de 2026

 Ya me estoy acabando las cuatro novelas que estaba leyendo. Han sido buena lectura todo el verano. Yo no soy un gran lector, me cuesta concentrarme y no leo grandes ratos. Pero poco a poco, las he ido dando buena cuenta. En una novela de esas, salen cuatro hermanos que andan liados con temas de revistas y novelas y editoriales. También andan liados con el dinero, el alcohol y las drogas. Hay un hermano que sobresale entre todos que es el motor de la historia pero todos sus proyectos salen mal y deja a una mujer embarazada a su suerte porque al final de la novela, huye. Todos desean la herencia de sus padres y al final, hay una componenda en la que parecen salir todos airosos. Tiene gran estilo la redacción de esta novela y es curiosa la manera de distribuir los capítulos: cada capítulo en sí mismo es una historia completa. Me ha gustado leer esta novela que se titula "De buena familia" pero en realidad se titula "El nido". La autora, una tal Sweeney, lo cuenta muy bien.

 Yo me pregunto, yo me cuestiono, yo me interrogo: ¿qué es la cultura? Hay gente, que, para darse importancia, dice que un cuchillo hecho de piedra pulida es cultura. Los utensilios de los hombres prehistóricos son cultura y así se llaman a esas culturas paleolítico o neolítico (piedra vieja y piedra nueva respectivamente). Yo creo que cualquier manifestación humana es cultura. Unos padres con sus hijos van aportando cultura a la sociedad. Un solterón empedernido va destellando su forma de vida a los demás. Y así, todas las formas de relación que hay en el mundo. Cada uno se relaciona con el mundo así como le han ido las cosas, como su destino ha trazado su vida, como ha sabido hacerse de un aire en medio del vendaval. Cada uno representa una forma de cultura diferente y todas válidas. También una novela es cultura y las redes sociales son cultura. Camino de la cama es el mejor camino.

 Que estos blogs tengan una carga de contenido válido depende mucho de cómo me haya despertado y de encontrar el tema adecuado. Si hablo de literatura antigua me da la sensación de que ya he dicho todo lo que sabía y todo lo que he leído de esa literatura antigua. Pero el otro día oí algo de "los trenes de la muerte" que fueron de Jaén a la estación de Vallecas. Vaya manera de actuar de los republicanos. Seguramente, haya la misma manera de actuar en el bando sublevado. Ajusticiamientos cainitas que no tienen un perdón. Bueno. Menos mal que estamos en un estado de derecho y se cumplen las leyes y los corruptos han sido destapados. La gente hace como si no pasara nada, no sale a la calle, no pide dimisiones. Más gorda será la próxima vez que gobiernen. Cruz de navajas por una mujer.

 Hoy me he levantado como si estuviera ebrio, con una gran cargazón en la cabeza. Mis movimientos son lentos, difusos y me equivoco al escribir. Esta noche he soñado con un compañero profesor que me decía que yo no podía dar clases sin tener un documento que él me iba a buscar. Ha sido todo muy intranquilo y yo no hacía más que dar vueltas de allá para acá en busca de ese papel. Están haciendo unos días de mucho calor pero yo sigo dando mis paseos a eso de las cinco y media. No veo en el paseo a casi nadie, lo que resulta un tanto deprimente. Luego, en septiembre, se reanuda la actividad paseante. La vida es como un pastel sin encentar. Allí está el pastel y no sabemos la parte que nos tocará. Prisol un dulce sueño.

miércoles, 12 de agosto de 2026

 Hoy es lo del eclipse. Parece como si contemplarlo te cambiara la vida o algo así. Una exdiputada de Ciudadanos acabó ciega por culpa de mirar un eclipse. A lo mejor, otra gente también se queda ciega. Hay gente para todo. Ha llegado a mis oídos una llamada amable para andar un rato charlando. Estaré por la gran vía dando paseos hasta la hora de comprar pan y magdalenas y cruasanes. La vida se sale y se mete con una velocidad de vértigo, se sale de tu alma y vuelve a tu alma con una celeridad enorme. Hay que aprovechar la idea de estar acompañado, de estar con un amigo por estar con él, sin que haya nada más. Albricias, Alvar Fáñez, ca echados somos de tierra.

Entre los que leemos, siempre hay una diatriba sobre el "Ulises" de James Joyce: que si se debe leer o no. Un tipo que sale en internet y se lee unos tochos gordos en poco tiempo, dice que estuvo un mes leyendo el "Ulises" pero que no le gustaba la lectura. Dice que todo libro que empieza, lo acaba. En el Ulises hay una especie de gusto por lo momentáneo, por la creación de un ambiente. A mí, unas lecturas que se me atravesaron fueron "Los demonios" y "Los hermanos Karamazov", del genio ruso Dostovieski. Sin embargo, como lectura gozosa la tuve con "El idiota", del mismo autor. Hay libros que se atraviesan. Yo los dejo, no los leo hasta el final. Estoy deseando acabar "El nido", de Cynthia Sweeney. Y otro que compré en la librería solidaria.

 A Luis, que debía 30 euros de carrera en el taxi, por un mal uso del datáfono, le cobraron 300 euros. Luis llamó a la emisora del taxista y explicó lo que le había pasado. A los tres días, anularon el pago y le cobraron lo justo. Hoy vamos a comer garbanzos con callos. Muy ricos. La vida se amontona en la cama mucho rato, demasiado rato. Pero si madrugo, me fumaría un estanco. Mejor levantarme sobre las diez, como vengo haciendo. El césped de la urbanización cumple su cometido estético y natural, da algo de frescor que acaba viniendo por la ventana. Los espacios naturales como la sierra de Guadarrama han de ser respetados, han de ser queridos por la población, han de ser cuidados por los ganaderos y agricultores que allí tengan sus haciendas.