sábado, 13 de junio de 2026

 Donde hay menos bulto hay más claridad. Los frailes dicen: un enemigo menos y una ración más. Son refranes crueles (habrá más) para cuando alguien se muere. La gente debe dejar espacio psicológico y material a los demás. La gente debe morirse. Es así de duro. Porque si no lo hace, se convierte en una carga molesta. Ya digo que es muy duro, pero es así. Yo ya me conformo casi con lo vivido. He hecho grandes cosas aunque la gente quizás no lo valore. Ya me he puesto alguna medallita que otra en este blog. De nada sirven las medallas si me da un cáncer de pulmón. Me iré de este barrio. La cosa está en cómo afrontaría yo una enfermedad. La cosa está en irse un poco digno, como don Rodrigo en la horca.


Gira el mundo gira en el espacio infinito, dice una canción. Hoy es San Antonio en mi pueblo. Las gentes más devotas suben una cuesta bastante importante y van a pie hasta la ermita. A lo mejor son gente que ha hecho una promesa para que alguien se cure o para pedir novio o novia al santo. Otros van en coche por el lado de Las Navas de San Antonio, el pueblo de al lado del mío. Ir por el lado de mi pueblo es algo arriesgado pues la zahorra hace que las ruedas resbalen. Pero se junta mucha gente allí a beber botellines y a comprar almendras garrapiñadas y juguetes para los niños. Yo recuerdo, de pequeño, que me antojaba de algún juguete. No recuerdo si me lo compraban o no. Es un festejo muy bonito porque es muy bonito el enclave de la ermita.

 El peso de la ley no cae lo mismo para unos y para otros. Y además, unos cometen delitos que no pagan. Parece que la ley no llega a todos los rincones ya desde pequeños. Un niño de hoy en día provoca y fuerza la voluntad de sus padres. Comete no un delito sino una falta a ver si le castigan. Y luego no le castigan. Entonces, volverá a poner en un brete a la autoridad paterna y así todo el día. Hará pequeñas acciones en contra de las normas de la casa e irá tanteando a sus padres una y otra vez. Todos los niños de hoy en día son así. Son poco obedientes y además retan a sus padres en un carrusel de atrevimientos que no son tenidos en cuenta. Debe de ser norma en la infancia actual. Yo no lo sé muy bien. Es por lo poco que he visto. Pero no me gusta un pelo.

Ayer anuncié a mi hermano que hoy habría tortilla. Me he levantado sin ganas de hacerla pero la haré. Lo prometido es deuda. Hay que ver la de expresiones que aprendí de mis padres y de mi pueblo pequeño de Segovia. En mi pueblo, Zarzuela del Monte, cuando uno se pone demasiadas medallas, se le dice: no te tires que hay cristales. Y también dicen eso de mucho ayuda el que no estorba en muchos bares y en la vida común. Yo un día entré a ver a un amigo en una tienda y reposé el brazo en una estantería. El dueño me dijo: no te tumbes. Los segovianos tienden a la exageración. Mi madre decía: ¿qué quieres que te den por ese dinero? ¿Una arroba? Y decían eso de desbalagado y otras cosas más.


viernes, 12 de junio de 2026

 Pasó lo siguiente: yo le di 20 euros y dos billetes de 10 euros para su hermana. Él envolvió el billete de 20 con los dos de 10 y se lo pasó a su madre para que los metiera en la hucha. La madre se dio cuenta y separó los billetes. Yo me di cuenta de la picaresca pero no dije nada. El caso es que lo estuve pensando si poner esto aquí o no pero ya lo he puesto. La verdad es que me dejó un tanto extraño este truco, me dejó pensativo. La verdad es que no sé si pensar que este país sigue estando lleno de pícaros. No sé si es bueno seguir tu interés en contra de los intereses de los demás. Me recordó a Lázaro, pero ese Lázaro literario se enfrentó a los coscorrones del ciego y al hambre.

 No tengo costumbre de escribir por las tardes. El hábito escritor lo tengo por las mañanas. Por la tarde paseo. Pero como ya he ido a Las Rozas durante cinco o seis días, hoy voy a hacer reposo. Paco va a freír chorizos (buen día si la sartén chía, como diría mi madre que en paz descanse). Unos chorizos que en el Ahorramas llaman oreados y que yo cocino con lentejas y patatas y salen muy buenos. El otro día me afeó un amigo de tertulia que yo hiciese de comer huevos fritos con salchichas. Cosa de nada, dijo, o algo así. También dice que él come con dos euros todos los días. Y pone el ejemplo siempre, siempre, de las judías blancas con chorizo. Que coma bacalao a ver si le sale a dos euros la comida diaria. O una merluza. O una dorada o pulpo. Está claro: el ahorro empieza en comer judías y no muchas todos los días.

jueves, 11 de junio de 2026

El jefe de la asociación donde yo iba, en Las Rozas, le dijo a mi hermano que le iba a romper la boca, que no le quería ni su propia familia y que era un desgraciado. Así que no me costó dejarla. Además, en la asociación había comunistas ricachones de León, de los peores. Los comunistas ricos parece que tienen que estar haciendo méritos de radicales todo el rato y son insufribles. Los que iban a la asociación eran ya de otra generación y no me entendía muy bien con ellos. En fin. Que estas amenazas del propio jefe y esta colección de leoneses raritos, dejé de ir. Ahora, el tiempo que no voy a la asociación, lo paso escribiendo, paseando o yendo a Madrid, cuyas calles son más libres y sensatas y divertidas.