Las pocas ocasiones que encuentro a la expansión del alma me hacen parecer a una farola: por las noches alumbra y por el día está ciega. Y está encorvada y aburrida todo el tiempo. Tengo que comprar tabaco. Tengo que dar un paseo. Tengo que escribir otro relato. Mi vida se asemeja a un barco al pairo. Dependo de los vientos que me llevan. Un viento sur, caliente y perezoso, recorría la ciudad heroica. Oviedo es grande pero más grande es Madrid. En Madrid se ven las cosas más variopintas de toda España. Me gusta Madrid y el viento que la recorre. No me gusta la política ni los políticos. Remover la mierda trae más olor. Me despido hoy de este blog hasta mañana. El domingo veo a mi amiga y charlamos.
EL PROFESOR
sábado, 11 de abril de 2026
Creo que mi padre me llamó campeón. Quizás por mis logros, por haber salido adelante de alguna manera. Sacarme la plaza de profesor fue un hito en mi vida. Yo creo que es lo más importante que he hecho en ella. Luego, han venido temporadas de estar yo bastante deprimido. Ahora parece que se ha abierto un mirar a las cosas con esperanza. Las rencillas antiguas parece que han desaparecido. Rezo todos los días por mi salud y la de mi hermano. Me faltaría quizás publicar alguna novela mía si ello fuera posible, si yo encontrara alguien que me ayudara a hacerlo. De todos modos, mi vida fluye bien, solo me gustaría ir a la playa este verano. Quizás tendría que ir solo. Ver el Mediterráneo. Los castillos se ganan con la arena y la pala.
Uno de la familia lo estaba pasando mal y todos los de la familia ayudaron. Así habría de ser siempre. Y parece que la familia empezó a hablar y a hacerse favores. Uno de la familia pensaba en comer todos juntos por el cumpleaños del abuelo. O fue idea de todos, una idea que surgió del ente familiar. Un día, un miembro de esa familia pudo salir de casa porque un sobrino suyo le llevó al pueblo. Y lo pasó bien. Cambió de aires, algo muy necesario para ese miembro de la familia. Se van viendo las necesidades y se van subsanando. Este miembro de la familia tiene dificultad para viajar solo pero un día de estos irá a Segovia a pasar el día. Y quizás se le quite el miedo a matar el tiempo fuera de casa. Bien por la familia. Bien por cada uno de sus miembros que se apoyan y hablan sin reparo.
Adelaida García Morales fue escritora y profesora de lengua y literatura. Escribió una novela corta que se llamaba "El sur". También hay una película del mismo nombre. Adelaida García Morales murió olvidada y sola. Agustín García Calvo la introdujo en el anarquismo. Hay también un librito que cuenta sus últimos días. Ese libro lo tengo yo. Lo vi en una biblioteca y luego, me lo compré pero cuenta la historia de esta escritora desde el punto de vista de una funcionaria de un ayuntamiento. Adelaida nació en Badajoz pero su familia provenía de Sevilla. Su padre era ingeniero de minas. Quizás cualquiera pude ser olvidado. Quizás cualquiera se puede perder en esta vida de lazos pobres. En este mundo de pocos amigos, de familias rotas.
viernes, 10 de abril de 2026
jueves, 9 de abril de 2026
Me acuerdo de algunas cosas de cuando sufrí una depresión profunda en el pueblo. Yo me había empeñado en dar clases a algunos chavales del pueblo. Y dejé esas clases. No podía. Luego estuvo lo del bar: que nos lo cerraron. Y yo estaba como un pelele al albur de las circunstancias. Me tiraba en la acera. No entendía nada. Creía que iba a haber otra guerra civil. Creía que había inflación, que las monedas que depositaban los bebedores en la barra no valían nada. Un día subí a la discoteca y me puse nerviosísimo. La música me salvó un poco. La música de un radio casete en el bar. Cantaba Luz Casal. Las palabras estaban gastadas, no decían nada. Nadie me hacía caso. Yo solo iba a los sitios. Yo no tenía más que pensamientos negativos. Mi madre me daba doble de pastillas. Las noches pasaban sin dormir. Me alegraba el olor a café y el trino de los pájaros porque anunciaban el fin de la tortura de la noche sin dormir. La madrugada nos encontraba a mi madre y a mí en la cocina. Mi madre me miraba con pena. Fue un verano espantoso. En la consulta del médico dije que tenía sida. Estaba delgado y demacrado. Era un guiñapo humano.
El hombre y la mujer caminarán juntos por el mundo mundial sin hacerse daño por que se necesitan. Todas las historias de feministas locas e histéricas pasarán a mejor vida. Los hombres buscamos a las mujeres en plan erótico o en plan inspiración para nuestras vidas. Esta afición del hombre por tener trato con la mujer es de antiguo. Y no solo es una afición sexual sino que las mujeres tienen una visión distinta del mundo y complementaria para los hombres. Dos hombres pueden charlar pero esa charla se reaviva y enciende si participa el punto de vista de una mujer. Hace la charla más interesante. Porque la mujer ve el mundo de una forma creativa y creadora. La mujer es poco destructiva. Su cuerpo está hecho para dar vida y protegerla. La mujer literata entiende mejor la pasión en los hombres. El hombre literato escribe de aventuras y dificultades. Las dificultades son menos con el aviso de un mujer fuerte y decidida.