lunes, 8 de junio de 2026

Marco Aurelio fue un emperador que escribió "Las meditaciones". Entre guerra y guerra contra los bárbaros. Los bárbaros eran los que no conocían el latín, herramienta poderosa de la civilización romana. Seguramente, en el imperio romano, se escribieran muchas gramáticas para el conocimiento de dicha lengua. El latín es difícil pero los hispanos lo aprendieron, ahí tenemos al cordobés Séneca y creo que Marcial también era hispano. Hay que ir haciendo civilización, no pelearnos los de izquierdas y los de derechas. Las lenguas no conocen ideologías. La lenguas conocen unas normas para ser escritas y habladas. Las lenguas, como pasó en el imperio romano, son fenómenos civilizatorios. Amemos las lenguas, aprendamos más de una y más de dos para expresarnos con los demás. No veas qué bonito estar en el extranjero y poder comunicarte con el inglés, lingua franca hoy como fue el latín hace dos mil años.

 Y si no estuviera en sus manos poner coto a tales desmanes, mándeles copiar cien veces: esas cosas no se hacen. Estos son versos de una canción de Serrat que se titula "A quien corresponda". Es una canción muy actual, ha llegado fresca al siglo XXI porque aclara los males de nuestro tiempo. Y hay en ella una conciencia ecológica en un par de versos que son: "el mar está agonizando" y "las manzanas no huelen". Esta canción es de primeros de los 80. Ya entonces se notaba que se echaban muchas porquerías a los sembrados, frutales y demás. Los pesticidas matan muchos animales. Y los herbicidas matan mucho alimento que nutre a esos animales. A ver si inventan algo que no sea tan aniquilador. Me tengo que informar en la red sobre esos animalitos que mueren día tras día por la acción del hombre. La imagen de la avioneta que fumiga campos enteros debería pasar a la historia.

 Ayer vi una película, una españolada, de un cateto que se apunta a la brigada paracaidista. Le hacen muchas bromas hasta que viene su madre a verle. Los paisajes urbanos son muy bonitos en esta película: grandes muros dados de cal que acotan el cuartel, árboles, merenderos, etcétera. Luego, la compañía va a la guerra con Marruecos. Y ya no seguí viéndola porque me aburrí de tanto tiroteo. El otro día oí en internet a un filósofo hablar de que la maldad o algo así reside en las prisas que tenemos los seres humanos hoy en día y la negación del otro. Se obvia al semejante, no se le tiene en cuenta. Ya nadie puede hablar de su libro. La gente no pregunta a nadie qué tal está, qué piensa, qué hace, etcétera. Lo malo es que, si negamos al que tenemos al lado, nos negamos a nosotros mismos.

 Hay hitos históricos que está rompiendo el papa en España. Como hablar en el congreso. No sé si a estas horas ya ha hablado. Tendrá mareada la cabeza. Venga discursos. He oído en la radio que en EEUU van a soltar 32 millones de mosquitos manipulados en laboratorio para que se apareen con las hembras y las dejen estériles. Esta medida evitará malaria y dengue. Hay científicos que se han manifestado en contra de esta medida. Es intervenir en la naturaleza. Yo lo que quiero saber es dónde están los insectos. No hay ni moscas. Insectos debe de haber pues de ellos comen las golondrinas y los murciélagos y a esos sí que los veo. Tengo yo un relato sobre un ciber insecto que regresa al pasado, a nuestro pasado y este ve cómo la Tierra se va arruinando ecológicamente. No sé si tengo eso que llaman eco ansiedad, pero estoy preocupado por la extinción de especies. No creo que sea bueno que tantos animales estén en peligro de extinción. Quizás detrás de ellos, vayamos los seres humanos quizás por un desastre alimentario o algo así.

domingo, 7 de junio de 2026

Cuando a uno le hacen el vacío, se siente mal. Y peor si los que hacen el vacío ni se dan cuenta. Es una falta de educación. La luna ilumina aquella noche que muere dulce y fantástica por horas de falsa oscuridad. Los días acuden al hombre para que los llene de dicha y de pasión. Hay que ver cómo es la vida. Una triste situación. Yo estoy en una fase de aceptación de lo que me toca vivir. El autobús que me llevare a la playa, buen autobús sería. Parada en Albacete a echar un cigarrillo. Los planes laboriosos en mi mente ya han acabado. Solo deseo una feliz armonía en los recovecos de mi existencia, no deseo nada más que vivir. Vivir es ya un privilegio en el mundo en que vivimos en el que muere gente todo el rato por violencia y enfermedad.


 Dicen: cría buena fama y échate a dormir. Los negocios empiezan a creerse que su producto es mejor que el de cualquiera pero luego, empiezan a escatimar, precisamente, en el producto. Y lo que al principio era de buena calidad, luego todo se convierte en algo trivial y de poco valor. Como han cogido un status bueno, empiezan a dar poco por mucho dinero. Hasta que la gente les pilla en su propio renuncio. Y es que el engaño dura poco. Porque llega alguien que compara unas cosas con otras y dice: esto no sabe a nada o este mueble está hecho de lo peor o este lo que sea no vale lo que cuesta. Y la fama se revierte y ya no hay más venta porque la gente se ha quitado la venda de los ojos del prestigio falso en que se basan esas empresas. Y ya la gente deja de comprar ese producto porque está hinchado de una fama que no merece.

 Son las 10:40. No sé bien de qué escribir. Había por la plaza unos ciudadanos tristes que bebían cerveza, hablaban mal y quizás también tomaran droga. Han desaparecido casi todos. Será por efecto de la policía. Los habrán deportado a sus países, no sé. La verdad es que a esa gente habría que rehabilitarla y que trabajara en algo al cabo de algún curso, alguna acción humanitaria que se siguiera con ellos. Son gente que no hacía nada en todo el día y esperaban la noche para beber y drogarse. Acababa uno o dos dormidos en un banco del parque. No es que dieran mala imagen. Es que, como me dijo el dueño del supermercado, se hacían daño a sí mismos.