Comenté la noticia del periódico con los niños de la Currita y Carlos. Me miraron un tanto sorprendidos. Los niños aprenden cualquier cosa pero la televisión no comenta. La televisión solo emite imágenes. Les pregunté: ¿Os suena Castilla y León? Y les sonaba. Y luego también les sonaba las cosas de la noticia. Los niños se enteran de todo. Pero hay que ayudarles a comprender. Un niño que zascandilea continuamente no se entera de nada. El mundo de los adultos para ellos es complejo si nadie se lo explica. Pero lo que más me sorprende de los niños es que tienen unas ganas de saber enormes. Yo he dado clase a niños de 12 años. Cuando había armonía en el aula, se podía hablar con ellos de cualquier cosa, que ellos, lo entendían.
EL PROFESOR
domingo, 19 de julio de 2026
Ya nos hemos hecho todos viejos. Hasta los hijos de la Currita son ya niños grandes. Y qué decir tiene de aquellos hijos que tuvieron algunos en el pueblo nada más casarse. Por ejemplo, el hijo de la Martita la de la Aguedita. Ese vuela libre adonde quiera. Muchos chicos grandes y apuestos y muchas mozas ya mujeres andan por el pueblo. Imitarán a sus padres quizás: se casarán y tendrán hijos. O se juntarán cuando menos. Lo que pasa es que en el pueblo, como suele decirse, no hay muchas oportunidades laborales. Tendrán que irse del pueblo e instalarse qué sé yo, en Torrelodones, en Segovia, en Villalba. Abrirán los ojos estos jóvenes en otros sitios que no es mi pueblo. Se emplearán en oficios o en empleos en otros sitios. La pena es que creo que no estudian mucho (solo lo creo, no tengo certeza) y así no brillarán mucho ni académica ni laboralmente.
El césped brilla, el sol brilla, el plumaje de las urracas brilla, el verdor de los árboles brilla también y el cielo es espléndido en su brillo abarcador. España buscará el gol hoy por la noche (hora peninsular) y hoy habrá gente que se crea especial por acudir a misa. Hoy también serán sonadas las voces de ánimo al equipo de De La fuente. Mañana lunes, me cortaré el pelo y me pondré la inyección. Por la mañana me raparé al seis y por la tarde acudiré al ambulatorio. Los domingos de finales del mundial son especiales. No parecen domingos. Parecen la extensión de un sábado. Mañana lunes también habrá mucho absentismo, ese absentismo típico español. Cruz de navajas por una mujer.
Hoy juega la selección española. A mí lo que me gusta de esta selección, es como se repliega cuando el contrincante ataca. La pérdida de balón no es problema para la selección española: enseguida lo recupera. No me extraña que solo haya recibido un gol en todo el campeonato. Es que defiende de lujo. Y luego, tiene el gol por parte de muchos jugadores que también defienden. En realidad, todos defienden en este equipo. Yo diría que Lamine Yamal es el chocolate del loro. Le han hecho un penalti y ha metido un gol pero todo lo que ha hecho hasta la fecha es perder balones. Yo no le pasaría tanto el balón y se lo pasaría a Cucurella, que gestiona mejor el ataque y la defensa por la banda izquierda. Yo creo que España va a ganar aunque creo que Argentina juega muy sucio.
Escribir aquí es la excusa para cuando termino un blog, ir a la cocina y beber toda el agua que puedo. La mañana del enfermo mental es resacosa por las pastillas de la noche y hay confusión mental y adormilamiento. La gente va de vacaciones para desconectar y para descansar. La playa es el lugar idóneo para hacer eso aunque también creo que vale el pueblo de los abuelos o la montaña fresca y llena de verde. Los días se suceden con la precisión de una maquinaria relojera. Hoy hay lentejas y mañana, también. Por lo menos, he acariciado la idea de ir a Alicante. Este verano está siendo benévolo, sin días a 40 grados. He mirado en internet algo de un tal Javier Peña, que ha sido testigo de recuperaciones ecológicas de gran envergadura. En tus ojos hay un eterno castigo.
sábado, 18 de julio de 2026
Decía un filósofo de la antigüedad que no merece la pena sufrir en esta vida para colmar deseos que nunca llegarán a colmarse pues la vida del hombre no es digna de los deseos que esta vida pretende o crea. Uno quiere ir al mar y hacerse marinero. Una estupidez. Uno quiere casarse con Obdulia, la de Mariano el Tariro. Y es otra estupidez. Yo deseo la playa. La deseo porque hace mucho que no voy a ella. Es una estupidez. Ese filósofo murió enamorado de Telesfora la de Milene. Y era una estupidez. Todo lo que voy escribiendo es absurdo pero es que esto ha salido así, qué le vamos a hacer. Entiendo tus cuitas, profesor de matemáticas, estás rodeado de problemas. O los resuelves o acabas como una cabra.