La amistad para mí es algo muy importante para que deje yo que la pisoteen estúpidos que hacen cosas raras y luego no hay respuestas para esas cosas raras que hacen los supuestos amigos. Nos hemos implicado con un amigo en el sentido de haberle ayudado a preparar una operación de rodilla. Quiero decir que le hemos llevado a una clínica, le hemos prestado unas muletas para la operación, le hemos acompañado en el proceso y le hemos escuchado un montón de cosas sobre la operación. Y ahora resulta que no se opera. Un mes hablando exclusivamente de la operación. Y no nos ha dado una explicación. Nos ha dejado con la sorpresa y estupefactos y sorprendidos sin explicación alguna. A la mierda con ese amigo. La amistad es agua cristalina que no ha de ser ensuciada con el barro.
EL PROFESOR
jueves, 25 de junio de 2026
La vida cruje como una patata frita, cruje como un barro muy cocido, cruje como la sal entumecida. Voy a generalizar y diré que, piense lo que piense el ser humano, el ser humano ha de perecer un día. Durará más o durará menos la vida crujiente, el despertar de las emociones, la locura de vivir, pero el ser humano tiene como destino último la fosa, la fría fosa y el frío mármol que le archivará para lo eterno. Nadie que vive quiere morir, excepto los suicidas. Quizás el suicidio es el único tema filosófico, como dijo Sartre o Camus. Yo lo que creo es que no hay que aguantar a estúpidos para que luego, tengas que morir. Estúpidos y aprovechados no, por favor.
Hay personas que son personas woke, a las que les gusta Buenafuente y esa gente; les gusta también los homosexuales y los transexuales; son los de todos, todas y todes. Se lo pasan bomba viendo cosas de LGTBI. Las personas woke son muy difíciles de entender, son muy rebuscados, no dicen nada de ellos y quieren saber todo de los demás. Son de tendencia comunista y ya se sabe que los comunistas son muy mentirosos, usan la mentira para tener razón o para ponerse por encima de los demás. Puedes estar con una persona woke de estas y no enterarte de qué trabaja, cuáles son sus ideas, etc. pero ellos se enteran de todo sobre ti y emiten un juicio que te condiciona al relacionarte con ellos. No me gustan los wokes estos, son de la piel del diablo.
Cómo controlar los pensamientos, ahí está la clave. No es lo que nos pasa sino cómo procesamos mentalmente lo que nos pasa. Yo debo pensar en Paco, en cómo hacerme a la idea de que solo Paco es la compañía ideal. Los demás me han fallado como amigos. Son una panda de impresentables. Los veo cada tres meses que aparecen como fantasmas o tienen unos comportamientos extraños que nadie entiende. Los amigos son una full. No demuestran fidelidad alguna. No valen nuestra dedicación a ellos por ningún lado. Es mejor no verlos. La amistad no admite sospecha y sospecho mucho de todos los que tengo. No van por ahí los tiros, por esos infieles del cariño.
miércoles, 24 de junio de 2026
A otra cosa, mariposa. Dicen que había un lugar en el que las cosas funcionaban de maravilla, pero nadie lo encontraba. Se oían rumores de ese lugar y decían algunos que estaba por España. Otros decían que estaba por China. Y las últimas averiguaciones decían que estaba en un valle dormido y tranquilo de Suiza. Muchos buscaron ese lugar para quedarse en él, para abandonar estos lugares que conocemos todos donde el vecino no cuenta, la amistad es imposible y hay que hacer cola para todo. La vida en los lugares habituales se estaba haciendo imposible. Por eso la gente se dejaba la piel para encontrar ese lugar donde reinaba la abundancia y la amistad, la fe y el amor, la belleza y la bondad. Pero ese lugar nadie lo ha encontrado todavía y muchos ya han empezado a pensar que es una quimera más de nuestro tiempo. Que alguien se lo ha inventado. Que no existe. Que Dios no puede haber pensado ese lugar. Que estamos condenados a nuestro lugar, el lugar conocido donde todo está podrido.
Hay gente asquerosa por la vida que, por no apuntar en un papel de cinco por cinco centímetros, te dice: ya está apuntado en la tarjeta. Ya digo que hay gente que no quiere trabajar ni molestarse por los demás cuando su oficio es molestarse por lo menos un poco por los demás. Las enfermeras vagas que se creen víctimas de algo, no sé, del sistema, no hacen más que escaquearse de sus compromisos laborales. Y no hacen nada y quieren hacer menos que nada y se pasan las tardes tocándose el higo en un centro médico. Yo he sido testigo de esa indigencia laboral, de esos paseos por los pasillos, de esa negligencia, de ese deseo de no hacer nada o menos que nada.
La enfermera que me pone la inyección me preguntó si íbamos de vacaciones. Lo hizo con desgana, casi con desprecio. Yo solo voy a ponerme una inyección. No sé por qué he de decir a esa enfermera si voy o no voy de vacaciones. Y así como me lo preguntó, que parecía un escupitajo la pregunta. En nuestras condiciones, ni Paco ni yo podemos ir de vacaciones. Paco sufrió un ingreso este año. Tampoco creo que por no ir de vacaciones te vaya a caer la ira del Señor. No pasa nada. Paco no puede conducir 400 o 500 kilómetros a la costa. Lo que si tengo claro es que para pasar el verano tranquilo, habrá que abandonar estas compañías asquerosas de nuestro lado. Yo le dije a esa enfermera que mi hermano no puede conducir. Le tenía que haber dicho un simple y rotundo no.