domingo, 17 de mayo de 2026

Y parece que el sol se sostiene sin que nadie lo sujete. Y van dos días o tres en que la mañana no está llena de nubarrones. Tengo que comprar manzanas y bollos. Y la prensa. Y no tengo muchas ganas de escribir. El horóscopo me ha dicho que disfrute de lo que ofrezca el día y que mi lado oscuro no lo estropee. La vida es como un columpio o quizás como un túnel o a lo mejor, como un cuento triste contado en el invierno si es que deja la televisión. Y luego, la vida puede ser como un juguete, como un atardecer de mayo o como una playa misteriosa. El final nadie lo sabe. Quiero decir su propio final. Cada uno somos lo que queramos ser en alguna medida.

sábado, 16 de mayo de 2026

 El otro día fuimos a ver a mi cuñada a charlar un rato, ya que me dijo en su día que fuéramos a verla. Montamos en el 132 en Moncloa. A la altura de los colegios mayores, se subieron al autobús unos chavales estúpidos de 15 años y empezaron a dar gritos, a empujarse, a hacer el vándalo. Me pusieron la cabeza como un bombo. Los odié profundamente. Nadie del autobús se atrevió a decirles nada. Menudo está el patio. Luego, la conversación con mi cuñada fue un poco unilateral. Se pasó el rato, tomé café y nos venimos. En el metro, todo fue mucho mejor. Vaya semanita que llevo de ir y venir a los sitios. Me ha descolocado un poco esto de las excursiones que hemos hecho.

 Había un señor en mi pueblo que se llamaba Guillermo que me caía muy simpático. Al hijo de este señor le llaman Pepe el largo. Este señor me parece que vivía en Móstoles y tenía una costumbre muy curiosa: se recorría toda la comunidad de Madrid con su bono transportes. Yo ya la he recorrido siendo profesor. Siempre he pensado en coger un cercanías y acercarme a los barrios de Madrid. El otro día leí un artículo sobre Móstoles y decía el articulista que Móstoles es como una comunidad autónoma o algo así. En Móstoles, decía, se trabaja para vivir, no se vive para trabajar. La gente que no da un respiro al cuerpo por ganar un poco más, debería pensárselo. De pobres no vamos a salir y el dinero en sí mismo no da la felicidad. Está todo oscuro ahí fuera y es mejor estar en casa que no buscando oro donde no lo hay.

 Yo creo que si uno lee novelas u otro tipo de libros o escribe, un diario por ejemplo, mantiene la mente ocupada y sana y como centrada en el aquí y ahora. Este blog no es estilo diario en el que se vaya contando cada cosa que vaya ocurriendo pero escribirlo me centra por la mañana al tener que contar algo, lo que sea, lo que buenamente acuda a mis meninges. Esto que escribo es como escribir sobre lo que escribo, es una reflexión sobre el hecho de escribir. La gente hoy en día lee los mensajes del móvil pero esos mensajes no son algo creado, algo buscado y una novela sí lo es. Y ya digo: leer y escribir mantiene la mente alerta y centrada.

 Resulta que se ha muerto un actor de la película "El gladiador". No sé ya más que decir. Hoy me he levantado muy obtuso, muy reacio para las letras y las reflexiones y cuentos. Una canción dice: cuántos cuentos en tan poco tiempo. He leído un soneto de Lope sobre la vanidad del mundo, cómo todo se pierde por el camino, hasta las más altas empresas que el ser humano llega a alcanzar. Es un soneto muy barroco, del desengaño del mundo. Y es verdad: nadie se queda aquí eternamente a disfrutar de lo conseguido sino que nos vamos consumiendo tristemente. Lo que era fama y poder se convierte, al final de los días, en sordera, incomprensión del mundo y quizás, demencia senil.

viernes, 15 de mayo de 2026

 Los jefes mandan. Las últimas lunas salen con un esfuerzo grande, no iluminan apenas, no marcan la noche con su marchamo. Los cerdos comen y engordan, salen de la cochiquera y buscan lombrices y bichos y ranas y se las comen. Los cerdos es lo que tienen, comen y comen y comen. El día está turbio, lleno de nubes ásperas, de nubes obtusas y cansadas. El primer día de junio será muy llevadero, será de dejarse arrastrar por los acontecimientos. Las casas de los pobres no se mueven del sitio, menos mal. Solo faltaba que las casas de los pobres se movieran con el viento. En Móstoles hay mucha gente, mucha gente, nadie se atrevería a contarla. Nulle die sine pane lucrando.

 Esta era una mujer que siempre quiso formar una familia. Era de padres divorciados y la experiencia de divorciarse no la quería para ella. Ella buscaba un hombre fiel que le diera hijos. Y lo consiguió. Consiguió tener de un hombre tres hijos a los que cuidó así se le partiera el alma al hacerlo. Y los tres hijos tuvieron siempre padre y madre, al estilo antiguo, al estilo de los padres de otros tiempos. Y los hijos crecieron e hicieron viejos a esos padres que seguían unidos, que no querían el divorcio porque no creían en él. Porque el divorcio para ellos era una cosa muy mala, muy mala, de la que siempre estuvieron huyendo. Y, al cabo del un tiempo, los hijos salieron de casa y estos padres se hicieron compañía, mucha compañía de padres viejos y cansados.