martes, 18 de agosto de 2026

Solo he leído hasta la página 50 de "El conde de Montecristo" Pero sé que va de una venganza terrible. Todo es aventura en esta novela. Sin embargo, en "Crimen y castigo" se propone estudiar la mente de un asesino, como también se hace en "Los hermanos Karamazov", novela que yo no entendí pero que va de unos hijos que matan a su padre. Son novelones que se han dado en llamar psicológicos. Mis novelas son algo psicológicas también. Escribo en ellas lo que piensan los personajes de sus actos y del mundo en general. Creo que todos los novelistas tienen algo de psicólogos. Cada uno en una acera por las cosas de la vida.

 Dice Santa Teresa, la de Ávila de los caballeros: nada te turbe, nada te espante. Dios no se muda, todo se pasa. Con la paciencia todo se alcanza. Quien tiene a Dios, nada le falta. Son palabras sabias sobre la vida, sobre la humanidad que a menudo está angustiada, contristada, agobiada. Nada nos turbe, pues. La vida es dura, sí. Hay que renunciar a cosas, hay que aguantar desprecios, que te marquen por cualquier enfermedad o defecto. La gente es así, se ríe de los cojos, de los locos, de los feos, de los tuertos, de todo el mundo se ríe cuando este todo el mundo falla. Y fallamos bastante a menudo pues la vida nos pone en un brete enseguida. Y luego, cuando te toca a ti, te acuerdas de que reías. Y no quieres risas para ti.

 En verano no lo he hecho nunca pero yo, cuando escribo, solo relleno una página, quizás dos. Saramago, el novelista que vino de la pobreza, creo que ateo y que escribía novelas apocalípticas como "Ensayo de la ceguera" en la que el mundo entero se vuelve ciego, también iba por página diaria por lo que declaró en una entrevista que yo leí. Hay escritores que trabajan en tres o cuatro novelas a la vez, creo, como el lector que lee varias novelas. El otro día cogí de la biblioteca un libro que estaba de baja. Estaba nuevecito. Era un bodrio desde el primer párrafo. El año pasado encontré uno de Benjamin Black. Estaba manoseado, usado, pero no sucio. Me lo pasé genial leyéndolo, era muy bueno. En las bibliotecas no falla, si está manoseado, es buena obra literaria. Voy camino Soria.

 ¿Se puede llamar trabajo a este blog? No lo sé. ¿Se puede llamar trabajo a la escritura que tengo de siete novelas y seis poemarios? Esto yo creo que sí. Son muchas horas sentado en el escritorio y también, pensando mientras paseo qué le pasará al personaje este o aquel, cómo construyo un ambiente espacial para la novela, si la ubico en un planeta lejano, en el Alto del León o en Lisboa. También hay que pensar qué tono usar en la novela que voy construyendo: cómico a ratos o todo dramático. La última novela que he escrito la tuve que dar muchas vueltas porque no acertaba con el final. Se titula "La vuelta al mundo en ningún día" y termina un poco mal pero también lleva dentro algo de comicidad. ¿Es un trabajo pensar en personajes, situaciones, cosas sorprendentes para una novela? Creo que sí pero somos muchísimos más los que no cobramos por nuestras creaciones que aquellos que consiguen dinero y fama con las suyas.

Hay que trabajar, no queda otra. El dinero que se obtiene del trabajo, paga gastos de la familia. Hay algunos que dicen: yo quiero vivir sin trabajar. Pero eso es imposible porque el dinero manda. Hay una canción de Franco Battiato que dice: somos bisnietos de su majestad el dinero. Algunos son padres o hijos de él por cómo lo sonsacan de cualquier sitio. Pero no somos banqueros ni Florentinos. Hay que tener un don para hacer dinero y que te toque la lotería es muy improbable. Y que te toque la lotería y a los dos años estés en la ruina, eso sí que es probable por lo que oigo y leo. Hay que trabajar lo justo. Trabajar para vivir, no vivir para trabajar.

 Si en el pueblo preguntas: ¿Va a llover mañana? Te pueden responder un poco irreverentemente: Tú veras que llevas gafas. En el pueblo suele haber gente que se ha criado en el campo que quizás sí pueda adivinar el tiempo por algunos aspectos que presidan el cielo o la tierra. Quizás diga un lugareño: me da que llueve. O el rollo ese de que le duele el hueso de la pierna cuando va a llover. Sin embargo, las circunstancias humanas no se sabe muy bien predecirlas. Puede pasar una cosa o la contraria según pase el tiempo o las voluntades de los implicados en el acontecimiento humano que se derive. La vida es muy imprecisa: mira lo que pasó en Babel, mira lo que pasó con Pilato, mira lo que pasó con el imperio romano con el paso del tiempo y también con el imperio español.

 Cuando algo es incierto, cuando no está segura la empresa, se dice: no vendas la piel del oso antes de cazarlo. En mi pueblo, cuando algo está seguro y realizado, se dice: ya está el gato en la talega. Ojalá esté el gato en la talega y no vendamos más pieles de oso. El viernes vamos todos a firmar por lo de la venta del piso. Será un momento que no dure ni media hora, lo que tarde en relatar el notario todas las cláusulas de la venta. Nadie puede decir en este mundo traidor: está el gato en la talega porque por al lado pasa otro gato que se escapa. El mundo está lleno de osos por cazar y de gatos que meter en la talega.