viernes, 4 de septiembre de 2026

 Si Juanita está de vicio, acompáñala al servicio, decía una canción. La verdad es que el género femenino se está instalando en todas las ocupaciones posibles. Sigue habiendo mantenidas, que es palabra muy fea, a desterrar. Pero las seguirá habiendo. Todo el mundo sabe lo que son. Sabina habló de una princesa. Ahora es demasiado tarde, princesa. Y me gusta este verso, también de Sabina: con sus veinte minutos de fama, retiró a su mamá. Es de una canción que se llama Barbie Superestar. La vida da y quita, la vida es maravillosa cuando estamos de vacaciones bien comidos y servidos. La vida llama a la puerta de tu casa y, a lo mejor abres y no es en balde.

 Ayer me senté en un banco y, acto seguido, se sentó un tipo, móvil en mano, aplicado al oído y empezó a llamar gilipollas a mucha gente durante un rato. Luego se calmó y habló con normalidad. Luego, vi pasar a un chino con una rubia de la mano. Hacían una extraña pareja. Me parece que hay una película que se llama "La extraña pareja", que no va de amor, sino de dos amigos. La vida se reparte por tandas de desgracias pequeñas o grandes. El amor es fundamental en esta vida, lo dice Enrique Rojas, el psiquiatra, y lo digo yo ahora, que soy un pobre escribiente. Muchos andan pensando solo en sí mismos y se pierden el amor a los demás. Una calle de París.

 Yo he estado en Santander, bañándome en la playa del Sardinero. También he estado en San Vicente de la Barquera. Y estuve en Bilbao, que se va por una carretera muy larga embocada en edificios hasta la ría. He estado en la Manga, en Cartagena, en Sevilla, en Córdoba, en Málaga. Y el último destino vacacional que tuve fue Soria. Dice la canción: voy camino Soria, tú, ¿hacia dónde vas? En Soria hay dos caminos: uno de ida paralelo al Duero y otro de venida por la otra orilla. En un puente de ese camino de vuelta, hay una pintada que pone: stop pintadas. Soria está pintada de arriba a abajo. Soria dice: huelga y yesca. Andan los torreznos fritos como las piedras. La mañana de mañana.

 Esto va que se mata, decía el albañil. A fin de mes cobró ese albañil 2780 pavos. Todo el que trabaja, gana mucho dinero. Estuve yo en el Carrefour, vendiendo libros de texto, la vuelta al cole, se llamaba. Y, por hacer un inventario un domingo y llegar siempre pronto al trabajo, supongo, de los 90.000 pavos asignados al mes, cobré 165.000. No me lo creía. Para mí eso era un pastón. Hasta mi madre dijo si no estaba yo robando algo. Todo el que trabaja gana un buen dinero hoy en día. No tengamos pena del obrero, que cobra bien. Más bien, tengamos pena de los vagos y perezosos de este mundo que no salen adelante. Pero yo creo que ante la pereza nos volvemos todos un tanto incomprensivos, no la toleramos bien. Barcelona ciudad. Loquillo.

 La Tierra se está partiendo en dos, dice una noticia que yo no entiendo. Otra vez aquí a expresarme, a decir cuatro cosas. Yo digo también a veces de mi vida para los cotillas que pueda haber en esta sección. A mí me llama la atención la historia del comunismo. Dijo un filósofo que todo se disuelve en la Historia. Los ingleses tienen dos palabras para la palabra única "historia" en español. Tienen "story" para un relato de ficción y tienen "History" para la Historia con mayúsculas, la Historia de la Humanidad. El comunismo se ha disuelto en la historia, como siempre digo, sin haber llegado a la dictadura del proletariado. ¿Cómo sería esa dictadura? No lo sabemos pero a mí me da que sería bastante cruenta. En fin, todo avanza, al progreso con mayúsculas nadie lo para pues el ser humano siempre ha estado ávido de avances, de descubrir cosas. La vida no para ni un instante y, si te toca a ti, te tocará a ti.

jueves, 3 de septiembre de 2026

 Uno lee la Biblia y está llena de batallas y guerras. Luego, está el libro de Job, que yo he usado mínimamente en una novela mía. Los amigos quieren consolar a Job, pero parece que no lo consiguen. Todos somos Job y todos somos Jonás y en este mundo no se instalará nunca el paraíso. Porque en este mundo existe el pecado. Aquí la envidia y mentira me tuvieron encerrado, dice fray Luis de León. Mientras exista la mentira, no existirá el paraíso en la Tierra. Dice Cervantes que la verdad siempre va detrás de la mentira y llega tarde siempre a imponerse. Son las 10: 45. Hoy comemos monchetas una vez más. La vida es compleja. No se puede resumir en un tratado ni social, ni político, ni religioso. Aunque religioso quizás sí, porque el tratado religioso proviene de Dios, no de un hombre confundido.

 El comunismo quizás funcione como una religión: creer en lo que no se ve, que es la dictadura del proletariado. Y además, el proletariado ha cambiado mucho. La gauche divina quiere convencer a ese que hace cemento de que debería hacer la revolución. Los comunistas de hace 100 años le daban al asunto un barniz de existencialismo: debemos comprometernos en este mundo con un ideal porque si no, nuestra vida es absurda. El mito de Sísifo pende de los progresismos de ayer y de hoy. Hay que ser activista, enterarse de por dónde va la gente, criticar duramente a la ultra derecha. Los comunistas creen en algo que no sucedió en la historia, que nunca tuvo lugar. Y la religión cree en un Dios. ¿La palabra de Dios es más verdadera que la palabra de todos aquellos que hablaron del paraíso comunista en la Tierra? No se sabe. Los evangelios hablan de prodigios y fe. Marx habló de que la historia se somete a la lucha de clases. ¿A quién creer? La gauche divina cree en el obrero, pero de lejos, en sus urbanizaciones de lujo.