He dejado de leer un libro de un húngaro que tiene un nombre impronunciable. Pero este tío, para contar que un personaje ha cambiado de acera, por ejemplo, se tira cinco páginas. Es un tío narrador muy, muy pesado. No pasa nada en el libro y una manera de contar muy abigarrada en las frases. Este hombre húngaro, comparado con Galdós no vale ni un pimiento. Y encima, le han dado el premio Nobel. No lo entiendo. No creo que nadie entienda que la acción no avance nada y venga frases largas aburridas y cansinas. Luego, estoy leyendo un libro sobre cuatro hermanos en Nueva York que es cojonudo. Cómo retrata los personajes. Cómo crea los capítulos tan interesantes. No como el húngaro, que no dice nada y lo llena todo de frases huecas.
EL PROFESOR
domingo, 14 de junio de 2026
Este lunes, si todo sale bien, va a haber aventura. La contaré después de que haya acabado. Ojalá nos lo pasemos bien. Viento en popa a toda vela. La luz del día anuncia una buena venturanza. Voy a comprar el periódico y lo voy a leer a ver si me entero cómo va la corrupción y esas cosas tan bonitas que trae la gobernanza de este país. Y es que no hay desperdicio en estas gentes que abarcan y abarcan dinero, joyas y lo que haga falta. La cadena ser decía: no me lo puedo creer porque yo le conocía. Pues le conocías poco, diría yo. Subrepticiamente, mucha gente se está enriqueciendo, no solo los que salen en la tele. La corrupción me da a mí que va por capas y todas las capas se empapan un poco.
El viernes regalamos a Fede unas muletas pues le van a operar de la rodilla. Quedamos a tomar café y se las dimos. Y el muy roñas no fue capaz de pagar un café. Después, no dijo ni media palabra y estuvo todo el rato manipulando las muletas. Es aburrido ya estar con él pues se pone a decir: ¿qué opinas de Sánchez? Y gilipolleces de esas. Pero me revienta esa actitud de no contar nada, de no hablar de nada que ya he visto en otros, que se callan y cansan a cualquiera. Dijo Cervantes que entre amigos no debe haber sospecha alguna. Bueno. Pues entre Paco, Fede y yo ya empieza a haber sospecha de que este tipo es un majadero, un tío estúpido que no sé si se quiere hacer el interesante o pasar por idiota.
Este fin de semana, entre otras cosas, he bebido mucho agua. He visto un película en antena 3 que duraba 4 horas. No la vi entera, claro. Me he sentido solo ayer por la tarde aun estando Paco conmigo. La soledad se percibe cuando no hay novedad en tus conocimientos personales de gente con la que tratar. Paco tiene una idea equivocada de mucha gente que nos rodea. La percepción errónea de nuestra persona y de las demás, provoca soledad. Lo que sí he percibido este finde es que en la plaza de Pizarro ya no están esos pobres que dan gritos y se alcoholizan con cerveza. Es aburrida la vida sin nadie con quién tratar, con quién charlar un poco. Y además, estos días son muy largos, muy largos hasta que por fin se hace de noche, aliviadora de penas.
sábado, 13 de junio de 2026
Donde hay menos bulto hay más claridad. Los frailes dicen: un enemigo menos y una ración más. Son refranes crueles (habrá más) para cuando alguien se muere. La gente debe dejar espacio psicológico y material a los demás. La gente debe morirse. Es así de duro. Porque si no lo hace, se convierte en una carga molesta. Ya digo que es muy duro, pero es así. Yo ya me conformo casi con lo vivido. He hecho grandes cosas aunque la gente quizás no lo valore. Ya me he puesto alguna medallita que otra en este blog. De nada sirven las medallas si me da un cáncer de pulmón. Me iré de este barrio. La cosa está en cómo afrontaría yo una enfermedad. La cosa está en irse un poco digno, como don Rodrigo en la horca.
El peso de la ley no cae lo mismo para unos y para otros. Y además, unos cometen delitos que no pagan. Parece que la ley no llega a todos los rincones ya desde pequeños. Un niño de hoy en día provoca y fuerza la voluntad de sus padres. Comete no un delito sino una falta a ver si le castigan. Y luego no le castigan. Entonces, volverá a poner en un brete a la autoridad paterna y así todo el día. Hará pequeñas acciones en contra de las normas de la casa e irá tanteando a sus padres una y otra vez. Todos los niños de hoy en día son así. Son poco obedientes y además retan a sus padres en un carrusel de atrevimientos que no son tenidos en cuenta. Debe de ser norma en la infancia actual. Yo no lo sé muy bien. Es por lo poco que he visto. Pero no me gusta un pelo.