Hoy no estoy inspirado. Me apetece mejor beber agua que escribir. Hoy este blog tiene poco sentido. Lo que tiene sentido es la operación salida. Todo el mundo se marcha de vacaciones. Hoy he soñado que estaba en una inmensa sala de profesores y yo me iba. Nadie se despedía de mí. Era todo un poco triste. No debo apenarme en demasía. Estoy bien. Hoy como fuera. Me daré un paseo por la gran vía. Las mañanas de verano tienen esa amplitud de días sin lluvia, de solazos empedernidos, de cielos que no se mudan. Nada te turbe, nada te espante. Dios no se muda.
EL PROFESOR
viernes, 31 de julio de 2026
Se me han hecho largas estas semanas de julio. A ver si agosto pasa más rápido. Las mañanas del verano son largas y obtusas. Las mañanas del verano son muy agridulces. Podría haber estado en la playa y no he estado. No me he atrevido a coger un autobús de lejanías. Hoy será un cachondeo en los trabajos, siendo viernes y día de salida por la tarde. La vida da lo que da, lo que está sobre la mesa. Después, no se estira, es muy roñosa. Es fabulosa la manera de contar de Benjamin Black, un diálogo suyo es muy ameno, interpela a varios sentidos. La vida te encomienda algo y tienes que agradecer lo encomendado pues se trata de tu misión. La vida obliga, la vida manda.
jueves, 30 de julio de 2026
A la orilla del río sembré patatas y salieron cangrejos con alpargatas. Este es un típico cantar de la tierra segoviana. Hay otro que me hace también mucha gracia: madre que me vuelvo burro/hijo en qué te lo conoces/tengo pelos en las patas/me arrevuelco y pego coces. El surrealismo lo abarca todo, hasta la canción tradicional. Y es que el hombre debe ser un poco surrealista para entender este mundo tan así como es. El mundo no responde a una lógica clara muchas veces. La lógica se rompe quizás porque no la hay. Uno que va a doscientos por una vía de 120. No es lógico. Otro que reza a Dios pidiendo dinero. No es lógico. Hay un chiste que dice que uno se encontró a la lámpara maravillosa y frotó y salió el genio y le dijo: "hazme rico". Y se lo comió.
Estando en la tienda de Javi el coyote, que se dedica a arreglos de ropa, charlé con una chica suramericana que me dijo: mi novio es mi hermano, mi padre, mi madre, mi amigo y es todo eso junto para mí. Me quedé bastante impresionado por cómo decía esta frase tan fuerte. Y me dije para mí mismo que mi hermano Paco puede ser eso también para mí, ya que no hay amistad perdurable y fiable en estos tiempos. La amistad que hay ahora por estos barrios de la vida es solo para tomar un café y salir corriendo. Es para sentarse y durar 15 minutos porque todos los demás minutos resultan incómodos. Es como para llevarse las manos a la cabeza de la incultura que hay entre la gente. ¿Cómo puede ser mi amigo un menda que no sabe nada, que todo lo especula, que no se rinde a llamarse analfabeto pero que casi lo es? En algún sitio puede que haya un hombre o mujer con la carrera de Filología hecha. Por aquí no.
María se está bañando en el excusado, en la parte alta de la casa. En el excusado hay un ventanuco por el que trepa un hombre vamos a llamarle Ambrosio. Ambrosio sube los peldaños pero uno cede, se cae y Ambrosio se desnuca por ver la belleza de María. Así es la vida y el tiempo que da la vida. Al principio queremos oír, ver, oler la vida. La vida nos asombra bastante, con la ligereza de nuestros sentidos puesta en disfrutar de los momentos. Pero llega un instante en que la vida, o sea, María, nos mata en su pura contemplación, nos diseña una muerte pequeña o grande desde la cual ya no disfrutamos de nada. La vida se vuelve sosa. María ya no es atractiva, María se baña sola ya para siempre. Y el cadáver de Ambrosio es nuestro cadáver de cara a la contemplación de la belleza.
Una persona iba leyendo un libro en el autobús. Y yo alcancé a leer porque venía en letras gordas: "si la vida te da limones, haz limonada". Qué gilipollez. ¿Y si la vida te da marihuana o cocaína? La vida da muchas cosas según estés situado en qué sitio de la vida. Muchas veces la vida te da cosas según sea tu deseo, pero me parece que un gramo de coca sale a 50 pavos. El alcohol es más barato pero deja resaca y fastidia el riñón y el hígado hasta la cirrosis. Los porritos te dejan al cabo del tiempo una cara de gilipollas que no veas. Mejor beber agua, que no hace daño, o un refresco de cola. En buena compañía, si eso es dado al capricho de la vida.
Me levanto. Resaca de tabaco y pastillas. Somnolencia. No me concentro fácil. De la ventana viene airecillo y el ruido de la segadora de césped. Siempre hay algún ruido. Anoche me dormí pronto. La vida es como un guiso que te tienes que comer. La vida invita, pero solo a lo que hay. Lo que está fuera de carta, ni lo catas. La vida es muy cara, todo cuesta un riñón. El riñón filtra todo líquido que entra en el cuerpo. El agua es el líquido por antonomasia. Dame agua, dame algo, dame dinero. La gente pide pero no a Dios sino al semejante. Y el semejante está ya hasta las orejas de gente que pide. Dormir sería la solución. Una siesta de días, de meses, de años. Y despertar cuando todo haya pasado. ¿Qué tendría que pasar? No sé. Este malestar de vivir, este confinamiento de la voluntad, este sucederse de minutos desagradables.