Suenan las cornejas su carraca, las hojas verdes se agitan con la brisa de la mañana. Estamos en fiestas en Majadahonda. Ayer vi pasar a un menda con el cubata en la mano. Era la una de la madrugada. Ayer no me dormí hasta las 3. Pienso demasiado en el dinero. El dinero que tengo, lo que podría hacer con él. Podría viajar, podría darlo a algunas personas que estén necesitadas, podría gastármelo en ropas caras. Por ejemplo, en una americana de lino. Mi hermano, me consta, no piensa tanto en el dinero. Me gustaría ir a una agencia de viajes y decir: quiero ir a un playa con todas las comodidades. Iría en avión. Pero para eso hay que ir al aeropuerto y para mí, eso no es una comodidad. Claro que un jet me costaría todo el dinero que tengo en el banco. Pienso también en los euro millones. Ojalá me tocara un millón de euros. Todo sería distinto.
EL PROFESOR
sábado, 19 de septiembre de 2026
Mi padre tiene ya 96 años. A mi padre se le ha roto el fémur por la vejez de sus huesos. Cuando voy a verle, es él el que me da ánimos porque tiene ante la vida un optimismo contagioso. Desea volver a andar así que hace "mucha gimnasia". La pena es que se le han ido las ganas de comer porque anda con una diarrea fuerte. Este domingo le iremos a ver Paco y yo. Los domingos en la residencia son muy aburridos porque hay pocos usuarios, se los llevan a casa a comer la paella. Tiene un par de semanas más para volver a andar y no estar "como un muñeco" sentado en una silla de ruedas. Mi padre se ha esforzado toda su vida y sigue esforzándose en la actualidad.
Si hablara de cuando fui profesor o de mi pueblo o de la poca geografía que conozco o de un paseo por Madrid o de la luna que luce con luz prestada no estaría siendo original. Pero he leído muchas veces que nadie es original. Que todo se repite hasta la saciedad. Las novelas más modernas tienen deuda con las ya escritas hace mil años. Para ser original, muchos se dejaban una barba de chivo o discutían en las tabernas sobre la belleza de una mujer. O proclamaban manifiestos de corrientes literarias que querían ser rompedoras. El único manifiesto que rompió con todo fue "El manifiesto comunista". Y ese sí que fue original. Sobre todo porque aplicaba a la filosofía una praxis, praxis que no se cumplió. A lo mejor, si hurgamos en la historia anterior al comunismo podríamos ver que ya hubo algo de esas ideas en la antigüedad. Hubo, en la antigüedad, una idea social, un deseo de igualitarismo, un propósito de que la riqueza se repartiera. En fin. No hay nada nuevo bajo el sol.
Estas cosas que escribo no las pienso, no sé muy bien de qué voy a escribir cuando me levanto por las mañanas. Los temas surgen y ya está. Algunas veces, son quejas por el tratamiento que he tenido por determinadas personas, a las que ni siquiera cito. Se dice el pecado pero no el pecador. Me imagino lo que pasará en Aluche. En Aluche habrá un niño o una niña que nada más despertarse y desayunar, se lea algún libro de los que se compra con la paga de sus padres. Y poco a poco armará una pequeña biblioteca personal. Y poco a poco se inclinará a escribir en un cuaderno algunas descripciones de personas que él o ella conoce. O quizás ya haya creado una trama en la que no hay, creo yo, ningún asesino. Quizás sí haya un fantasma o un aventurero de las selvas amazónicas. Quizás, estos aprendices de escritores sueñen con viajar, con coger un avión e irse a París o Nueva York, donde pasan todas las cosas. Sí, es así. Lo que ocurría en París ahora pasa en Nueva York.
viernes, 18 de septiembre de 2026
Corre fresco en la mañana. Los días se apaciguan con el sol ya no tan tirano. Ayer vi al sudamericano Pepe venir de Domino´s Pizza después de trabajar. Va con su camiseta azul y el distintivo en el pecho. A mí me dijo un día que yo le pregunté cuándo se iba a su tierra: "cuando tenga el cheque en el bolsillo". El cheque del que habla este hombre será cuestión de unos ahorros que vaya haciendo, algunas remesas de dinero que mande allá (como ellos dicen) y pueda vivir allí, en su país, de modo más fácil. Al cambio de moneda, hay algunos sudamericanos que se hacen millonarios. Los pesos, los bolívares, la plata, en resumidas cuentas, cuentan para pasar la madurez de la vida en sus países de origen. Yo conocí a un señor sudamericano que se dedicaba a pintar con máquinas en obras. Montó una ferretería en la ciudad de donde venía y se marchó de España. Pepe está tardando.
Mi novelita o relato corto "La vuelta al mundo en ningún día" es una narración muy interesante. Mucho más interesante que mucho de lo que se publica hoy en día. Escribí hace ya mucho tiempo "La seducción del diablo" y me consta que se vendió mucho. Pero no gané ni un duro con esa novela. La compró mi sobrino. Yo no la compré pues tenía el manuscrito en casa. En la portada sale una monja. Luego publiqué "El profesor enfermo" hace ya unos años. Me costó su dinero publicarla. Regalé ejemplares. El siguiente paso sería ganar algo de dinero con mis novelas si fueran publicables y compatibles con mi pensión. Pero me da mucha pereza aunque quizás haga el esfuerzo de ir a una editorial y entregar algún relato de los míos. A ver cómo es la experiencia. Que supongo será negativa. O sea, que, como suele decirse, tirarán mi manuscrito directamente a la basura porque no soy nadie famoso o relevante.
Creo que los escritores actuales tienen que venderse al público como una mercancía más de las editoriales. Tienen que hablar de su libro, firmar sus propios libros, ir y venir de sitios para promocionar sus novelas que luego no venden tanto. Yo, si quisieran publicarme una narración mía, no andaría de la ceca a la Meca, no firmaría libros, no me vendería como un títere de una editorial. Yo haría como el que escribió "El guardián entre el centeno" o la que escribió "Matar a un ruiseñor", que se alejaron del mundillo ese asqueroso de fans literarios. Pero mi obra tiene que ser buena. Mi obra dice más que muchas noveluchas de estas que hay ahora que en veinte páginas no dicen nada. Solo una editorial podría juzgar objetivamente si mi obra es buena. Así que por curiosidad, por ver cómo es la experiencia, iré a una editorial "in person" y a ver si me publican algo.