El hijo del taxista estudia una carrera. Y la aprovecha pues consigue ser profesor con plaza en la educación pública. Su hermano anteriormente, también se hizo maestro pero se le dio mal. Y fue taxista. Los dos hermanos padecen una enfermedad. Pero trabajaron 20 años cada uno. No veréis muchos enfermos que hayan llegado a trabajar esos años. La mayoría anda atada a los padres a edades muy avanzadas ya. La mayoría no ha trabajado porque no han tenido oportunidad de hacerlo. Estos enfermos de los que hablo viven juntos, tienen la casa pagada. No veréis muchos casos de enfermos con esta independencia. Y luego, cuando alguien de la familia ha querido arreglar la vida de estos dos enfermos, se han portado como verdaderos desastres indeseables y asquerosos.
EL PROFESOR
miércoles, 22 de julio de 2026
Hay gente que va al interés. O sea, al dinero. Por dinero hace lo que sea. Y luego dice que persigue el interés común o el bienestar de enfermos de mis cojones. Hay gente muy mala por el mundo pero que entiende muy bien el idioma del dinero. Quieren sacar de allí o de allá todo lo que puedan. Roban sibilinamente diciendo que llevan un grupo de gente hacia su bienestar o para que dispongan de actividades para su ocio o de que persiguen un fin terapéutico para no sé que gente que para todo tiene que pagar. Y nunca caen del guindo, nunca se les pilla. Tienen una serie de tontos leales a su alrededor que hacen todo lo que ese "benefactor" les dice. Es una pena ver esto: un jeta conduciendo un rebaño de tontos. Pero es así. Solo se aturde si se entera, vaya ejemplar de primavera.
Hay gente que dice que fuma y fuma menos de diez cigarrillos al día. Hay gente que dice que se suelta el dinero y el dinero suyo no sale de su bolsillo nunca jamás. Hay gente que dice que es muy lista y ni ha hecho carrera ni ha llegado ni al bachillerato pero de todo opina y de todo pretende saber. Y no lee ni el periódico. Hay gente que dice que es muy católica y luego no lo es. Son más hipócritas que otra cosa porque lo único que les interesa es estar bien ellos y a los demás, mierda. Y luego van a campamentos de verano de la iglesia para ver si se juntan con esta o la otra. Vaya mierda de gente que hace lo contrario de lo que dice. No mires atrás, no tienes rival.
Hoy parece que hace más calor que hizo ayer. Son las 12:10 de la mañana. Ha llamado el Fede. Para quedar con mi hermano. Tratará de que mi hermano le invite, porque el Fede es así: un roñas. Un avaricioso, un pesetero. Noto una hinchazón en el glúteo, donde me pusieron la inyección el lunes. Ayer, cuando llegamos de la excursión, nos fuimos a la piscina. Allí charlamos con la socorrista que está estudiando Historia del Arte. Es una chica maja. Luego, nos vinimos a casa y yo salí a la calle, a los jardinillos, que no hay jardinillos ni nada, los hubo mucho tiempo atrás. Ahora es una explanada inhumana de cemento. Desde allí veo quién pasa y se me pasa una hora tomando cerveza y fumando. Mi pequeño tesoro quiere ver cosas.
No me mola el Fede. El Fede no se gasta ni un duro en invitar. El Fede se ha vuelto un chulo que lleva mocasines azules que le compra su madre. No puede pasear porque está mal de la rodilla y se tiene que operar. Le van a poner una prótesis. Ha buscado el mejor traumatólogo de Madrid pero sale muy caro para su madre, claro. Ha ido a clínicas, de la Luz y clínica Centro a ver qué le decían. Parece que ya sí le van a operar pero yo paso del Fede. Trata de vacilarme. El otro día me dijo de mala ostia: deja ya el tabaco. El Fede me revienta. El Fede es un animal de compañía como el pulpo, no hay quién la aguante. No hubo lágrimas, solo nieves eternas.
Lo más creativo que hago en todo el día es esto: escribir aquí cuatro líneas. Y quizás leer, si a mano viene, de los libros que tengo encima de la mesa del escritorio. Hay veces que no sé de qué escribir y escribo algo un tanto absurdo e innecesario. Otras veces parece que doy en el clavo y digo alguna verdad. Otras veces simplemente escribo de algo que he hecho generalmente con mi hermano, como ayer, que cruzamos puerto. Otras veces hablo de gente que conozco, lo que dice o piensa esa gente. Otras veces digo que no me gustan los comunistas que viven en Las Norias urbanización. Otras veces hablo de lo solitario que me encuentro, sin amigos ya casi. La vida va pasando y todo pasa con ella. Me tengo que afeitar. Y no dejas aire que respirar.
Ayer fuimos a San Rafael, pueblo que hay al bajar del Alto del León. Nos tomamos café y vimos pasar muchos camiones de mercancías. En cada camión se anunciaba una carga. En muchos de ellos, lucía el letrero de "Logística". Luego de tomar café en los taburetes de la puerta del bar, compramos costillas y chorizo en aceite en un supermercado. Y ya nos fuimos con la música a otra parte. Había bastante tráfico. Generalmente, hoy en día, siempre hay mucho tráfico. No sé qué será lo que lo produce pero hay tráfico. Ayer la tarde pasó bien, rápida, oyendo canciones en el coche. Hoy se nota que hace más calor, por la ventana lo siento. Volvería a hacerlo, son los celos.