miércoles, 11 de marzo de 2026

 Hay muchos pensadores comunistas que, como vieron que la dictadura del proletariado no tuvo lugar, explicaron que el comunismo era otra cosa. Los comunistas llevan el comunismo como una religión lleno de dogmas como la solidaridad entre los trabajadores, le fe en una utopía que vendrá en la que ya existirá de algún modo el triunfo obrero. Pero lo que manda en el mundo es el capitalismo y el consumo de cosas innecesarias. Cosas innecesarias que los comunistas compran para hacer el caldo gordo al capitalismo. Los comunistas son ilusos, viven de una ilusión en el futuro que no existirá, que ya no tendrá lugar en ningún modo. Pues, ¿existe la solidaridad entre los obreros? El 1 de mayo, todos los obreros están en la playa y no en manifestaciones que reviven recuerdos. Y el comunismo, desde luego, se puede reducir a la gilipollez de todos, todas y todes.

 Fundaron la revista "Rompeolas" pero había que escribir para ella de forma continua y acerada. Y eso no era tan fácil. Ernesto Villaluenga, uno de los fundadores, siempre se escaqueaba de escribir su artículo sobre crítica literaria de los viernes. Juanito Santa Cruz, el niño pijo de la revista, estaba más atento a las fortunatas que pasaban por la Plaza Mayor de Madrid que a escribir su columna de actualidad social en la página tercera de "Rompeolas". Solo escribía como una máquina para rellenar huecos que todos iban dejando el filólogo licenciado Leandro Pringas. Leandro Pringas había llegado de su pueblo natal en Toledo a comerse Madrid y estaba haciendo esfuerzos literarios todos los días para que la revista funcionara. El verdadero rompeolas era él y nadie más. Madrid le estaba comiendo a él, con tanto esfuerzo para que la revista pariera un número más. Así que, un buen día, dejó de escribir y se dedicó a la dirección cinematográfica, mundo en el que tampoco triunfó. Luego, se metió a actor teatral y ahí sí que hubo un hueco para él.

 Voy a escribir algo sobre gramática. Sobre la palabra "que" en español. La palabra "que" tiene diversas funciones. Una función se llama pronombre relativo y lo explico con un ejemplo que yo siempre usaba en los institutos. Si yo digo "el preso huido" es lo mismo que "el preso que huyó". El pronombre relativo introduce una frase que es equivalente a un adjetivo. Pero pueden darse frases mucho más complejas como en "el niño que tenía un caramelo en la boca se marchó". El otro "que" introduce los llamados verbos dicendi o de decir. Por ejemplo: " dijo que la luna salió.". O "anunció que el viernes no habría clase". Este "que" no es pronombre, sino nexo de unión de dos frases. El "que" relativo siempre aparece con un nombre al que hace referencia. El otro "que" siempre aparece con un verbo.

Cuando un creador no crea expresiones bellas, en mi caso, con las palabras, se siente un tanto desilusionado. Últimamente no me salen textos muy originales sino remedos de historias simples. Y es penoso porque la sensación es un poco amarga. Estoy dispuesto a escribir otra novela al haber acabado la última. No tengo ningún listón que subir ya que mis historias se quedan en un cajón así que escribiré por escribir, por pasar el rato. A lo mejor me baso en algo que me ha ocurrido o invento una realidad literaria extraña. Los días se van sucediendo y las artes se manifiestan de muchas maneras. ¿Qué es la cultura?, me pregunto muchas veces. La cultura es muchas cosas a la vez y ninguna en concreto. Mi hermano pinta acuarelas. Yo pinto en la mañana un comentario a lo que hay más allá de la ventana.

martes, 10 de marzo de 2026

 Habrase visto, dijo la madre al hijo que venía todo sucio y borracho. No me gusta cómo vienes a casa. Te voy a echar en cuanto cumplas 18. Y, efectivamente, un dos de febrero, después de estar el hijo todo descentrado con unos amigos que se pasaban los días (de diario también) borrachos y drogados, la madre le dijo que se fuera de casa con una maleta y 20 euros en el bolsillo. Y el hijo se separó ya esta vez de sus amigos que no eran amigos sino incitadores al desmadre. Se puso a trabajar de peón de una obra, ganó su dinero y empezó a escalar en la vida unos peldaños que le alejaron de la droga y las risas tontas que provocaba esa droga. Y fue feliz metido en una habitación mientras el mundo giraba más despacio y acompasado.

 La rosa. Deja a la rosa que crezca y no la metas en un verso. Obsérvala, huélela, acaricia su suave tacto. Y ya ponte a andar otra vez a ver qué otro lado de la naturaleza se te ofrece gratuitamente y felizmente. El río que fluye con unas aguas claras. Por esta ribera no anda nadie en invierno, ni siquiera en verano. Ya los pescadores no se acercan a por la trucha o el barbo, pez que se agita en el fondo. Después del paseo, nos acercamos a un pueblo pequeño con bar y pedimos un café. Los ancianos del lugar nos advierten de una posible guerra. España tendrá que entrar y todo será un desastre. Luego, cogemos otra vez la bicicleta y bajamos otro poco hacia el río pero, cuando las truchas oyen el pisar de la tierra, ya han huido de debajo del puente. Los animales son muy recelosos del ser humano. Cada vez más, pues siguen existiendo los malditos furtivos.

 Parece hoy un día tranquilo pero el zumbar de las abejas ya señala una fuente de miel en las flores que han salido ya en el sur. La naturaleza no descansa. La menor oportunidad de crecimiento es aprovechada. Los ancianos, queridos de Dios, pasan los días yendo a la compra o leyendo revistas en las residencias. Los maleantes que se drogan en el parque urbano se juntan, dan voces, se ríen y Dios no los quiere así. Así que Dios manda a la policía a registrarlos, a mandarlos a algún sitio donde se puedan reciclar humanamente. Los jóvenes están en el instituto aprendiendo de qué modo se puede dividir el Quijote en partes lógicas o están aprendiendo binomios matemáticos complejos o están aprendiendo cómo se reciclan los plásticos. Otros jóvenes no bachilleres ya trabajan y ganan bien de dinero pero no hay vivienda para ellos así que votan a la ultraderecha. Despertarse hoy día no es un opción perezosa. Hay que aprender todo el día. Hay que saber por dónde van los tiros de la actualidad.