Escribiendo este blog trato de entretenerme y consolarme de la vida mía que pasa como pasa una cigüeña por encima de la ciudad. Nada está dicho todavía. Los amores pasaron, las esquinas de los edificios, no. Las esquinas de los edificios se niegan a decir basta y siguen siendo una doblez inmensa que se repite por las calles como una maldición. Las esquinas bordan el aire, lo llenan de artificiosidad. Las esquinas es mejor doblarlas de día. De noche, son hasta traicioneras. El Retiro me está aguardando, con sus árboles enfermos, con su lago no muy inmenso, con sus paseos anchos quitados a la urbanización y a los edificios grandes, con el asombro de sus transeúntes andando, si no libres, un tanto despistados.
EL PROFESOR
miércoles, 17 de junio de 2026
Y no nos quejemos. Que lo hay muchísimo peor. Que las cosas no van tan mal excepto una rutina impuesta. Que nadie conoce al vecino. Que dejan el local hecho una mierda. Ponga coto a tales desmanes. En nombre del personal. La vida va dando castigo lento según pasan los minutos pero mañana habrá un avance informativo, un despejamiento de la incógnita. Las horas pasan lentas si no te metes en un metro a punto de partir. Si no buscas el mar en un vaso de ginebra. Hay que buscar un mar adonde sea. Hay que fluir como el agua, como los líquidos preciados. Hay que decir al día: aquí estoy, pásame la mantequilla y la mermelada. Me iré de excursión hacia la nada más pronto que tarde.
Madrid me mata, dice la canción. O el dicho popular. A mí lo que me mata es la puta rutina. Hoy iré a andar. Porque no hace mucho calor. Cuando hayamos acabado con lo de los dientes y la operación, quizás ya podamos planificar algo. Por lo menos, ir a Madrid. No hemos ido este año al Retiro. Los veranos anteriores sí que íbamos. No vamos a ningún lado ya, sea por unas cosas o por otras. El rumor dulce de las hojas al suavecillo viento me dice que estoy atrapado en el tiempo que se repite como dos y dos son cuatro. Es inútil quejarse. Hay que dar a la vida algo para que no sepa amarga. Cuando todo acabe quizás el kilometraje se alargue más allá de la Gran Vía.
El año pasado, el 21 de julio, a mi hermano Paco le practicaron una colonoscopia. Es una operación menor que no requirió ingreso en el hospital. Le extirparon varios pólipos. Fue cosa de una tarde y vinimos él y yo en el autobús. Pero se le quedó un pólipo al lado del apéndice. Y no se lo pudieron extirpar. Mañana jueves vamos a Puerta de Hierro a ver cómo se prepara para extraérselo. Yo creo que es como una operación de apendicitis y será también una operación menor que durará poco. Y luego está lo de los dientes. Mi hermano ya se limpia los dientes por la noche. Y eso es todo por ahora.
martes, 16 de junio de 2026
Mucha o poca gente sabe lo que es convivir con un enfermo mental: sus cambios de humor, sus noches de insomnio, sus temores, sus suspicacias y su incomunicación. Por último, sus brotes psicóticos. La mayor parte del tiempo están bien, menos mal. Pero como haya algo que les moleste, no son personas de fácil trato. Con cualquier cosa se cansan. Las pastillas tienen efectos secundarios que no leemos porque el papel que lleva las pastillas es muy largo y difícil de recordar. Un día pueden estar tranquilos que al otro, no querer nada con nadie. Un día están tranquilos; al otro, se quejan de cualquier cosa. Yo soy un enfermo mental pero parece que estoy bastante curado de mi enfermedad. Mi hermano renquea más, le cuesta tener un comportamiento más normal.
En lo único que encuentro algún consuelo es en la lectura. Los libros son reflejo de realidades que existen de verdad en el mundo. Si está bien pillada esa realidad, con unos personajes creíbles y con una historia bien contada, me ha ganado el escritor para seguir leyéndolo. Hoy, así que descanse un poco, me voy a poner a leer, como hice el verano pasado. Quizás vaya a la biblioteca también a leer algún periódico. Las penas son menos si encuentro alguna distracción. No viajaré pero leeré cosas interesantes. El verano son dos meses. Hay que encontrar el medio de pasarlos lo mejor posible. Todo me es hostil e inadecuado menos los libros.