La luna ya ha desaparecido del cielo. Ha venido el sol con mucha fuerza. Están estos escritos y está la radio. Están las ganas de fumar y está la calle a partir de las 7. Está la cerveza a un euro en la tienda del chino. Y están algunas cosas que no deprimen todavía. Los de los bares no quieren estos precios porque la gente no se sienta a tomar algo. Una cerveza, 3,30. Más de quinientas pesetas. Está un amigo con el que charlo de cosas de la vida, del sexo, de la paternidad, de las piernas al aire de las muchachas. Todavía las muchachas enseñan las piernas. El sol sale para todos y el aire todavía es respirable. No nos encojamos, no dejemos que se vaya la soga tras el caldero. No digamos tristemente: aquí no hay quién viva.
EL PROFESOR
lunes, 20 de abril de 2026
Recordemos que este gobierno de coalición, coalición con lo peor de la política que hayamos conocido, prometió transparencia y regeneración. Primer dato: el presidente se va en el Falcon a Benicasim, viaje de recreo. No dice el gobierno lo que ha costado el viaje. Por lo tanto, transparencia cero. Y así todo el rato. Y luego, descubrimos que la corrupción en este gobierno empezó en su inicio. ¿Dónde está la regeneración? Nos han engañado a todos. Ha engañado a la propia izquierda que ve cómo pierde estimación y votos. Todo es una máscara para tapar sobres y bolsas llenas de dinero. La televisión pública, tapando y apoyando a un gobierno corrupto y podrido. No hay mal que cien años dure.
La vida, con la edad, se vuelve más difícil. Ya no ves a esos amigos de antes. Ya te tienes que acoplar a tu soledad, aunque seas de carácter sociable, te gusta charlar, te gusta estar con gente. El coste de la vida te coarta de muchas cosas que antes eran fáciles. Ya no vas al bar. Quizás desees que venga otro gobierno, no este corrupto y extractor. Pero no hay otro gobierno. Unas latas de atún, 5 pavos. Y son lentejas. Ya casi no se va al bar: 3 cafés, 6 y pico euros. ¿Quién nos trajo a tal situación? Empezó la cosa con el aceite, creo recordar. La gente está harta ya. Por eso insulta y odia a su presidente, que no gobierna para "la fachosfera" y que ha levantado "un muro". Los presidentes realmente democráticos no son así. Este presidente será recordado por la historia como alguien odiado por el pueblo. Triste recuerdo. Triste presidente. Triste gobierno.
Quizás haya desilusión en la calle. Todo está tan caro que se hace difícil ir a la playa en verano toda la familia. Es muy triste este coste de la vida tan duro. Una barra de pan, un euro. No se cortan. Habrá gente que se estará forrando. En hostelería, a dos euros el café, la ganancia será estratosférica. Se emplea un adjetivo que define la carestía: precios desorbitados. O sea, que los precios se sitúan en una órbita inalcanzable. Es la política que hay: quieren sacarnos los untos para decir luego que emplean los impuestos en sanidad y educación. Pero no tienen presupuestos desde hace tres años y así, no sabemos dónde van los dineros. Y, además, hay corrupción. De la corrupción se ve tres o cuatro cabezas. Pero la corrupción es amplia. Todos se corrompen cuando hay corrupción, no solo esos que vemos en la tele. Se corrompe todo el tejido político y administrativo. Todos roban. Entonces, ¿vamos a hacer caso a eso que dice el gobierno de que los impuestos no son magia? ¿Dónde va el dinero? Nadie te lo dice.
Me he desempeñado como novelista tres o cuatro veces desde que estoy jubilado. Pero no se le puede pedir peras al olmo a un enfermo. Un enfermo padece. Padece de falta de concentración, se le van las ideas. No se concentra debidamente. Aún así, yo escribo aquí en el blog algunas reflexiones sobre la vida que llevo. Si yo me divirtiera y lo pasara felizmente, me quitarían la pensión. Así que suelo estar triste, para que no me la quiten. No puedo trasnochar, me desvelo y no duermo ya en toda la noche. Debo ceñirme a una rutina. A las 10 suelo estar ya en la cama. Tengo ya bastantes años. No puedo beber. La tranquilidad me procura estabilidad. No estoy para fiesta. Ni para viajes. Mi vida no tiene atractivo para mí. Ningún atractivo.
Quizás, no lo sé, hay que tener bastante autoridad para despertar a un viejo a las 8 de la mañana y ducharle. Yo veo mujeres en la residencia donde vive mi padre, que hacen un poco de todo. Y estas mujeres deben de tener también mucha humanidad, no actúan como robots. Tratan con seres humanos en el final de sus vidas y este es un punto delicado. Unos ancianos y ancianas se caen y se hacen una herida en la cabeza o en un ojo. Y ya acobardan tras la caída y ya no son los mismos. Otros ancianos han llegado a su vejez de manera muy precaria. Quizás estén bajo la influencia de alguna demencia. Y solo repiten: no. Es todo lo que dicen. Una residencia da para reflexionar mucho, para pensar en la miseria de la vida, del último tramo de la vida.
Ayer domingo, quedé con unas amigas. Y de los parlamentos que tuve con ellas dos, no saqué más que ideas negativas y lo que se suele llamar, mal rollo. Dijeron que en esta vida no hay gente buena, contaron de sus vidas, las dos llenas de inconvenientes. Todo era como para pegarse un tiro. No me convienen esta clase de manifestaciones porque me afectan, me llenan de negatividad mental. Pero luego, a la tarde vi a mi padre. Y me lo pasé bien con él hablando de cosas peregrinas y alegres. Otros días sí que me rio con estas chicas pero ayer se pusieron muy melancólicas, muy tristes, muy de pesadumbre. Bueno. La vida es una croqueta llena de tropezones. La vida es, como decía Forrest Gump, una caja de bombones.