jueves, 9 de abril de 2026

 Me acuerdo de algunas cosas de cuando sufrí una depresión profunda en el pueblo. Yo me había empeñado en dar clases a algunos chavales del pueblo. Y dejé esas clases. No podía. Luego estuvo lo del bar: que nos lo cerraron. Y yo estaba como un pelele al albur de las circunstancias. Me tiraba en la acera. No entendía nada. Creía que iba a haber otra guerra civil. Creía que había inflación, que las monedas que depositaban los bebedores en la barra no valían nada. Un día subí a la discoteca y me puse nerviosísimo. La música me salvó un poco. La música de un radio casete en el bar. Cantaba Luz Casal. Las palabras estaban gastadas, no decían nada. Nadie me hacía caso. Yo solo iba a los sitios. Yo no tenía más que pensamientos negativos. Mi madre me daba doble de pastillas. Las noches pasaban sin dormir. Me alegraba el olor a café y el trino de los pájaros porque anunciaban el fin de la tortura de la noche sin dormir. La madrugada nos encontraba a mi madre y a mí en la cocina. Mi madre me miraba con pena. Fue un verano espantoso. En la consulta del médico dije que tenía sida. Estaba delgado y demacrado. Era un guiñapo humano.

 El hombre y la mujer caminarán juntos por el mundo mundial sin hacerse daño por que se necesitan. Todas las historias de feministas locas e histéricas pasarán a mejor vida. Los hombres buscamos a las mujeres en plan erótico o en plan inspiración para nuestras vidas. Esta afición del hombre por tener trato con la mujer es de antiguo. Y no solo es una afición sexual sino que las mujeres tienen una visión distinta del mundo y complementaria para los hombres. Dos hombres pueden charlar pero esa charla se reaviva y enciende si participa el punto de vista de una mujer. Hace la charla más interesante. Porque la mujer ve el mundo de una forma creativa y creadora. La mujer es poco destructiva. Su cuerpo está hecho para dar vida y protegerla. La mujer literata entiende mejor la pasión en los hombres. El hombre literato escribe de aventuras y dificultades. Las dificultades son menos con el aviso de un mujer fuerte y decidida.

 Cuando uno se acostumbra a no beber, cualquiera que se emborrache le cae mal. Yo no he estado borracho en toda mi vida. Me diagnosticaron la enfermedad mental cuando tenía 18 años y ya no bebí nunca más. No es una cosa del otro mundo no beber pero en determinados círculos de la españolería sí que es raro no beber. En mi pueblo, por ejemplo, es muy raro no beber porque se bebe prácticamente desde que se tiene uso de razón. En las fiestas de mi pueblo se puede batir algún récor en esto del beber. Beber mucho es malo para el hígado y para la tensión arterial. La bajada después de beber es muy fuerte. Bebe, bebe que la vida es breve. Bebe y bebe y te olvidarás de todo por unos momentos.

 El ser humano es un prodigio de la creación. Tiene manos para manejar un montón de instrumentos (y fabricarlos). Tiene un sistema locomotor muy meditado y armónico. El ser humano puede pintar y escribir con los pies y con la boca. El ser humano llevó a cabo una revolución cuando dejó de ser nómada y se instaló en poblaciones y sembró el campo y domesticó animales de los que se sustentaba. El ser humano inventó la escritura y, a partir de ese momento, creó la Historia. Pero también hubo quienes querían vivir sin dar palo a costa de los demás. Y de ahí surgió el ser humano político, un ser detestable por muchas razones.

 Tengo yo un relato en el que cuento la desolación que vive una ciudad por unas bombas que estallaron en unos trenes en los que iban habitantes de esa ciudad. Llevo solo unas cinco páginas pero no sé cómo seguir. Ayer la leí y me gustó cómo estaba escrito ese relato pero hace falta reflexión para continuar. La vida de las personas se deberían respetar más. No decir eso de faltan doscientos. No acabar con las pruebas. Investigar quién fue el autor. No olvidar lo que pasó. Dar voz a las víctimas. En fin. Hacer todo lo que no se ha hecho.

miércoles, 8 de abril de 2026

 El ser humano aguanta de todo, está hecho para resistir los embates de la existencia dura que hay en el mundo. La humanidad ha pasado por pestes que la han diezmado, por dictaduras asquerosas, por gobiernos de gente ladrona, mala y sinvergüenza, por pandemias que han dejado secuelas graves a mucha gente, por matrimonios duros de llevar, por niños desafiantes a la voluntad paterna, por sustancias que hacen volar y caer también, por enfermedades contagiosas y peligrosas. Y el que se haya salvado de todo esto, sale como un supermán de las peliagudas pruebas que la vida ofrece. Y luego, si ha sabido esa persona salir de ese examen al que le ha sometido el azar, la vida para él es más llevadera, como si no tuviera importancia.

 Si yo viajara, tendría que llevarme todas las pastillas y rezar para que no me entrara el insomnio allá donde yo fuera. O que no me descompensara anímicamente y me entrara la manía, la temida euforia, como me entró en Soria que hizo que mi hermano lo pasara mal. Desde que fuimos a Soria, mi hermano y yo no hemos ido ni al pueblo a pasar un día y mucho menos a la playa. Los enfermos mentales tienen mucho problema para viajar porque su ánimo cambia al llegar a un sitio distinto. Paco es muy renuente a coger el coche y dar una vuelta siquiera de un día. Así que yo chupo rutina a mansalva. Paco no parece sufrir la rutina, se adapta mejor que yo a ella. Me gustaría coger la general y largarme, pero no conduzco. Tendré que recurrir al Alsa si me quiero mover.