El que en estos momentos tenga una depresión estará con el ánimo caído, pensando en mil males, con sentimiento de culpa, dolorido en el alma como el que más. Hay que rezar por los deprimidos de este mundo, estén donde estén porque para ellos no llega la primavera ni el sol. En Segovia capital, en la que vive mucha gente pero no tanta como en Móstoles, habrá algún deprimido. Habrá alguien que no puede disfrutar de la vida y la gente, incluso sus familiares, no le entienden, no saben por qué está así de triste. Pero el deprimido no quiere estar así, no es su culpa. La vida que llega en estos días al mundo serán esperanza de curación para los desesperados del alma.
EL PROFESOR
viernes, 27 de febrero de 2026
Suenan los pájaros con sus silbos no aprendidos, como decía el fray Luis de León, maestro de la Universidad de Salamanca. Este hombre aprendía de los pájaros y de las plantas (de mi mano tengo sembrado un huerto). De la naturaleza se puede aprender mucho si nos fijamos en ella. Las hormigas ya salen a explorar la primavera. Las aves pían con fuerza también para llamar con su canto al buen tiempo. En Segovia capital, al paso del río Eresma, avecillas y animalillos que viven en la zarzuela, que respiran el aire puro de Castilla, vitalmente y con fuerza se hacen notar, se hacen oír llenos de vitalidad. Los ancianitos de las residencias oyen el espectáculo y se reaniman del paso del duro invierno. Así es la vida cuando bulle en la faz de la Tierra para todos, para la total mayoría que habitamos el cielo y la tierra en este mundo. Y, siempre hay que decirlo, a pesar de este gobierno desgobernado que tenemos.
Ayer supimos la noticia: hay un ser nuevo entre nosotros. Ha venido al mundo otro niño que necesitará atención y cuidados. Es mi sobrino nieto. Es Bruno. Hay que rezar por él oraciones y deseos de que le vaya bien aquí en la Tierra, adonde ha llegado sin saber nada de ella. El sol de febrero calma la mañana tibia como la leche. El cielo azul claro cunde de luz y de brillo estas horas de iniciación al día. Hay hambre de ayuno nocturno en la cama. Vivimos en un mundo bastante feliz aun este gobierno malo que hay. Hace no mucho tiempo se rogaba por un trozo de pan. Ahora hay pan, mermelada, mantequilla, cola cao y un montón de cosas más solo para el desayuno. La vida no es mala. Lo peor de este mundo son los políticos que nos confunden con sus asquerosas ideologías. O ideopatías.
jueves, 26 de febrero de 2026
Andar cojeando por la calle suscita comentarios pero a mí la gente me da igual. Ayer estuve comiendo piponazos en la vía pública, sentado en un banco. Así fumo menos. Vi, desde otro banco, cómo limpiaba las cáscaras un barrendero. Tardaba menos de 30 segundos en limpiarlas. Ahora, me voy a ir a ese banco de ayer a ver gente. La gente me inspira. Hay gente, que por el modo de vestir que lleva demuestra muchas cosas: una lujuria sin esconder, un formalismo que va bien para el trabajo, un descuido aparente. Me encontré un señor vestido a la antigua que bien podría ser un poeta, por las fotografías que yo he visto de los poetas. Pero quizás solo sea una ilusión mía. Por otro lado, mis poesías no tienen mucho valor al lado de las poesías que yo leo en los libros. Mi poesía es ramplona y repetitiva.
Paciencia y barajar. Barajar es mezclar las cartas para repartir los naipes. Esa expresión la leí por primera vez en el Quijote, cuando el protagonista de esa obra baja a las cuevas de Ruidera. Exactamente, cuando los astros confunden tu vida, no queda otra que esperar a jugar otro lance de la partida a ver si es más benévolo que la última vez. Y fías tu suerte a que alguien te ayude o buscas una solución en profesionales o entendidos en la materia. Y así va el mundo: unos que tienen una preocupación o un problema y alguien que te ayuda por un dinero o una veta altruista. Así es internet, en internet hay consejos, ayudas y temas prácticamente para todo. Por eso es bueno internet. Y es malo cuando lo que sale en él es malo y enfermizo.
Lo que padezco en la cadera se llama trocanteritis o bursitis Y afecta a la articulación del fémur con la cadera. Supongo que tendrá cura. Me lamento porque en este estado no puedo ir a andar a Las Rozas. He visto muchos vídeos sobre el tema: ejercicios, dibujos de diversos músculos y huesos de esa parte afectada. Cuando ando, me duele la ingle. Te aconsejan fisioterapia pero también se puede hacer en casa una serie de ejercicios que alivian la zona. No creo que haya una pastilla milagrosa que lo cure aunque está el enantyum. El miércoles veo a la médica de cabecera a ver qué me dice. Espero que no me diga que se quita solo como hizo la última vez. Solo quiero unos consejos de ella. A lo mejor, ha visto casos como el mío y sepa qué hay qué hacer.
Todo está muy tranquilo, como en una balsa de aceite. Todo es armónico a pesar de mi cadera herida. Y es así como se ponían nerviosos en el barco los piratas porque sabían que algo iba a ocurrir. Y avistaban las galeras españolas llenas de oro y ya se daba la batalla marítima. Me pregunto cómo será la próxima vez que mi hermano se ponga malo, empiece a desbarrar. O quizás ya no lo haga nunca. No sé. Lo que creo que sé es que los síntomas serán residuales por la edad, ya no serán tan bruscos. Llamaré al 112 y espero que me hagan caso, no como la última vez que llamé, que me dijeron que no era tema psiquiátrico sino social, que llamara a una trabajadora social. En fin. Todo está en calma. Hoy comemos coliflor hecha del martes por Paco. Me voy a duchar y esta tarde veremos al sobrino.