domingo, 6 de septiembre de 2026

Dosis 1 a las 7 de la mañana. Todo sea por la causa. Por mi salud. La vida te trae sorpresas no muy agradables de experimentar. Me he estado acordando de mi padre toda la semana. Ojalá soporte el hombre toda la presión. Los lunes son inciertos, son paradójicos, son azarosos. El fresco aire de la madrugada me refresca las sienes. Un amanecer que me brinda el día, yo que no veo amaneceres. Unos dicen que madrugan mucho y luego es mentira. Esperando, esperando. A ver qué tal día paso. Espero no marearme o cosas así. Las madrugadas se suceden sin mí. A las cuatro de la mañana no hay ni rastro de nadie por las calles. Pero a las 6 y media he visto desfilar  a un trabajador de mi urbanización y se oía llorar  a un niño.

 Creo que todos padecemos ese hormiguillo que da la pura existencia en la mente o en el alma. Nos sabemos mortales y eso duele. Si la vida es penosa, peor aún. Cuando miramos al mar o a las verdes hojas de los álamos un mediodía de domingo, sentimos que ha pasado el tiempo porque el líquido elemento nos abruma con su inmensidad o las hojas de los árboles nos acogotan por su perfección natural. O es que ya es domingo y ha pasado la semana y nosotros con ella y aquí estamos. Y somos como hojas al viento o pececillo en el mar que va de acá para allá disputado de las corrientes. La vida es eso que nos ocurre cuando pensamos en nuestra muerte, nuestro pasar en el mundo. Y no asentaban la cabeza.

 Noto cierto relieve en lo que escribo aquí. Podría ser esta sección como escribir en un diario, como escribir en un sitio que tuviera cierto eco. Me acuerdo ahora de una novela de Alberto Moravia titulada "El tedio". Sale un pintor de clase alta que no pinta en absoluto. Pero me gustó muchísimo el estilo de esta novela y quise escribir otra con esa forma de narrar. También leí una novela de otro italiano: Cesare Pavese. Se titulaba "La playa" pero no me gustó mucho su forma. Quizás escribir aquí sustituya el escribir historias. Pero digo eso: lo veo como algo relevante, como algo de interés, aunque a nadie pueda interesarle mis gustos literarios.

sábado, 5 de septiembre de 2026

 Si pudiera no pensar en nada, qué bien me iría. Aunque solo fuera por cinco minutos. Los filósofos tenían sus maneras de encontrar el conocimiento y crear una doctrina con él. Yo veo a Nietzsche demasiado difícil. Todo lo de ese pensador se reduce a: Dios ha muerto, viva el hombre. Yo leí un libro suyo donde aparecen osos que hablan, mendigos, gente que quiere subir a una montaña... Y luego está eso del león, del camello que yo no entendí nada aunque me lo repitieran cien veces. Hay una cancha de futbito y luego están esos filósofos. Yo entendía más del balón que de todas esas monsergas de pensadores que pensaron un mundo que no es. Al mundo hay que dejarle que dé vueltas, sin pensarlo mucho. Y por fin ya he escrito 4 blogs. Me ha costado, la verdad.

 Cuando estuve en la RAE, hubo dos compañeros agradables a mí que decían: cuando se acaba el tabaco por la noche yo busco las pavas (colillas) en el cubo de basura y me las fumo. Yo les contesté: no he hecho eso en mi vida. Hubo una chica asturiana que se quedó trabajando allí. Yo me busqué la vida en la educación pública. Luego me llamaron de esa academia para darme trabajo pero les dije que ya trabajaba en enseñanza. Había un menda, Román, que era muy majo y que estaba enfrente de mí. Anda que no se rio con mis chistes. Y yo me reí con los suyos. Tiempos aquellos que volaron fáciles, entre amigos y amigas de trabajo, entre papeletas y grabaciones en el ordenador.

 Decía Paracelso que no debemos contar lo que hacemos y que debemos pasar media hora en nuestra habitación sin pensar en nada. Como mejor se está es pensando en nada. Pero es un lujo que solo los adelantados de la meditación pueden darse. Gandhi decía que el ser humano debía rezar a sus dioses. Gandhi tenía mucho respeto por la figura de Cristo. Cristo es un personaje histórico y la palomita que preñó a la virgen no es tal. La gente se cree que son inventos de los curas. Fue Cristo y sus apóstoles los que difundieron la fe por todo el mundo. Tiempo de prodigios que no volverá. Hay una novela que se titula "La ciudad de los prodigios" pero en ella no hay prodigios al estilo del año 30 después de C. Los tontos no caerán del burro y seguirán pensando en lo mismo que les hablan en determinadas emisoras de la radio. Una vez, una que se las da de historiadora dijo: como todo eso de la virgen es mentira... Y se quedó tan ancha. No todo es mentira ni invención. Es un asidero para los malos ratos.

 A ver de qué escribo. Decían de Umbral, ese escritor y periodista, que escribía como meaba. Perdió el Madrid con el Betis 1-0. Pues vaya con el Madrid. Son prácticamente, las 10:00. Sin que nadie lo note el sol se trepará al cielo en un mediodía consabido y quizás en soledad. Veo mucha gente sola por la calle. La soledad es un mal que azota la ciudad. No hay compañía. El chiste dice: somos de movistar, ¿quiere cambiar de compañía? Y dice el menda: sí. ¿Y en qué compañía esta usted ahora? Ahora estoy con mi mujer y mi suegra. En fin. Todos queremos cambiar de compañía. El casado quiere ser como el soltero y el soltero como el casado. A ver si nos ponemos de acuerdo. Yo pasaba por aquí.