Hoy voy a cocinar un risotto de setas. No es muy difícil pero yo nunca lo he hecho. Me ahorraré así tener que comer en el restaurante. Tengo que comprar parmesano rallado, mantequilla y setas. Y quizás, perejil. Perejil es palabra sexual. Representa los pelos del pubis de las mujeres. La vida se antoja serena, sin preocupaciones más allá de qué se hace para comer. Como decía el poeta vallisoletano Jorge Guillén, el mundo está bien hecho. Es difícil creer en el cielo cuando se está bien en la tierra. Las nubes pasajeras anuncian un día de sol, un día de sol que se meterá muy hondo en mi alma hasta hacérmela crujir de gusto. Los montones y montones de cartas que escribieron algunos se guardan con celo a ver lo que dicen. Yo, sin embargo, no he leído nunca el género epistolar. Yo, de la novela no salgo.
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