viernes, 13 de marzo de 2026

 Había pasado de no confiar en los miembros de su familia a darse cuenta de que todos arrimaron el hombro cuando su hermano tuvo un brote psicótico. Llamaron al 112 el mismo día que no sabía qué hacer con su hermano: si llevarle a urgencias en un autobús. La policía llamó a nuestra puerta y allí estaba la ambulancia. Mi hermano no se negó a entrar en ella. Luego, el traslado al hospital de Torrejón. Allí, dice mi hermano, le trataron muy bien. Había pocos pacientes. Me llevaron mi hermana y mi cuñado a verle un lunes y yo me alegré un montón de verle tan sereno. Luego, una tarde fui yo en taxi a verle y paseamos por la calle un rato. Mi sobrino nos llevó a que le dieran el alta, después de estar un día entero en mi casa. No estaba mi hermano muy católico pero ese día, viernes, durmió bien y al otro día se levantó bastante bien. Mi familia se ha portado muy bien conmigo y con mi hermano. Ahora estamos bien pero el duelo de mi padre será una prueba para mi hermano. Y espero que mi hermano sepa gestionar su estrés y no meterse en conflictos para que no le dé otro brote.

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