La vida, como decía el sabio, sigue su curso. Los que están metidos en ella, disfrutan del sol, de la comida, de todo cuanto la vida (y el dinero) pueden ofrecer. Yo soy pobre, no tengo mucho dinero pero tengo a mi padre y a Paco. Los dos son grandes garantías para vivir bien aconsejado. La mañana ha llegado tarde a mí hoy. La mañana se ha retrasado un montón. El sueño me ha tenido en la cama mucha mañana vieja. Las penas se van olvidando y las obsesiones también. Hay que luchar en esta vida casi todos los días haga calor o frío, llueva o se abrase el suelo que pisamos. El mundo es una bola que no para, que gira infinitamente mientras nosotros, los humanos, tenemos un término destinado.
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