viernes, 20 de marzo de 2026

 Ayer pasé yo un día de los que llamo "de ideas negativas". Todo lo que pensaba era basura mental hasta el punto de que, por la tarde, no aguantaba yo ver ancianos ni niños. Era casi algo físico, que se me colaba por dentro de mi cuerpo y aparecía por arriba, por mi mente, causándome mil males. Hoy no estoy igual que ayer. Menos mal. Los hombres y mujeres del mundo luchan con mil imprevistos: un embarazo, un despido del trabajo, una plaga de chinches en la cama, una bombilla que se apaga. La vida es una paloma tan extraña que ni vuela ni anda: solo está ahí alterándonos el día y, ya de paso, la vida entera. Un día malo en la vida puede ser una mala vida para siempre. Pero no nos pongamos dramáticos. A lo mejor la vida, tras una esquina, nos da un amor o una carcajada que nos distiende la mandíbula.

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