martes, 17 de marzo de 2026

 No estaría mal alzarse sobre un estado mental gris y melancólico hasta otro más liviano y armónico. Pero algo tendría que pasar. Y no pasa. Mi espíritu está aplanado. El invierno del ánimo está instalado en mí. Y no fuera eso lo malo. Lo malo es que mi vida tomara tintes dramáticos como ya los he vivido. Prefiero el aburrimiento que pasarlo mal. Salgo a la calle y todo son caras tranquilas, aborregadas, planas. Luego hago de comer y me tiendo en la cama a meditar. Pero, ¿sobre qué hay que meditar? Sobre una ilusión de pasarlo bien que no llega nunca. Sobre el deseo de que pase algo bueno que no pasa. Sobre la tristeza de comprobar que un día solo es un día.

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