lunes, 9 de marzo de 2026

 Hace frío. El invierno no termina de largarse. Las luces son tenues porque las nubes tapan el sol. Da pereza moverse entre estas oscuridades al empezar la mañana. Ya llegados al puesto de trabajo, quizás esperemos órdenes, quizás la tarea la llevamos nosotros sin que nadie nos ordene, que es lo mejor. Gente joven está probando sus primeros días en el trabajo. Están felices porque parece que se hacen a las exigencias del mismo. Parece que la cosa fluye, parece que pueden con la tarea encomendada. Los taxistas, los de la furgoneta, los de la obra, los de las clases de matemáticas, los tenderos viven la ilusión de estar obrando bien, de poder ganar un dinero a fin de mes. Y todo va así: una lucha contra el día, contra ellos mismos, contra los clientes, contra los alumnos. ¿O no deberíamos decir contra sino para ellos, para los que nos dan de comer?

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