jueves, 26 de marzo de 2026

 Los ojos de la mañana te miran, triste mortal. Y cuando te miran los ojos de la mañana, todo se trastoca y se pone mal. Hoy tengo que hacer lasaña. Y debo estar concentrado. En cuanto se llegue la una, me pongo a freír carne picada y espinacas. Y hago una bechamel honda y oscura. La luz del día me asombra, me llena de algún sentido que ni yo mismo sé cuál es. Ya no me da miedo la enfermedad mental. Lo asumiré y llamaré a una ambulancia. Mi hermano, cada vez que ingresa engorda, se pone mal. Ojalá no ingrese más veces, le pido a Dios. Ojalá los enfermos mentales se curen, se levanten un día de la cama y digan: hoy merece la pena vivir. La lasaña me espera.

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