sábado, 21 de marzo de 2026

 He escrito que siento soledad. Y me siento mejor. Las palabras parece que me acompañan de alguna manera. Me dicen cosas, me alivian de una carga, me emocionan un poco. La mañana está un poco fría, un poco torcida en su monumento. La hora pasa y no hay mucho consuelo, no reside en ella la tranquilidad. Escribo quizás para sentirme bien y lo consigo de alguna manera, de una manera un poco transitoria, leve, moderadamente triste. Las cosas que me pasan, evidentemente, solo me pasan a mí. Pero hay gente en el mundo. Hay poco pan en algunos sitios del mundo. El dolor de vivir se reparte de muchas maneras. La compañía, ese deseo de hablar con otro, me hunde en la misma miseria que a otro solitario que ande como yo, por ahí, perdido en las calles, atorado en sí mismo, presa de un malentendido con la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario